Escucha esta nota aquí

Pink es una de esas estrellas que no encajan en la normatividad de la industria. La cantante nunca llevó un look tradicionalmente ‘femenino’ ni se cortó a la hora de decir lo que piensa. Pero aunque ella no fue la única que lo hizo, su persistencia resulta loable. Desde que comenzó su carrera hace casi dos décadas hasta la actualidad, Pink ignoró las modas y siempre se mostró adelantada a su tiempo.

Su estética, ahora secundada por muchas celebridades, era una rareza entonces. Pero lo que más le agradecemos a la celebridad es que se mostró fuerte y al mismo tiempo vulnerable, al reconocer que a veces le cuesta ejercer como madre o que todas las mujeres tienen derecho a equivocarse. Además, reveló que su matrimonio pasó por momentos difíciles y que su sexualidad con Carey Hart no era para tirar cohetes.

Ahora, presentó su nueva canción, Happy, en la que relata una de las experiencias más traumáticas de su vida. “He odiado mi cuerpo desde que tenía 17 años, y parece que mi cuerpo también me odia a mí”, contó.

“La razón por la que lo digo es porque siempre he tenido un cuerpo de gimnasta fuerte, de tomboy, pero a los 17 años sufrí un aborto involuntario, e iba a tener ese hijo”, le explicó Pink a USA Today con respecto a su nuevo tema.

Sobre este momento quiso explayarse con más detalle en Happy. “Te sientes como si tu cuerpo te odiase, no funcionase, y no estuviese haciendo lo que debería”.

Pero Pink, que ahora tiene una niña, Willow, y un niño, Jameson Moon, sufrió varios abortos involuntarios después de aquel primero. “Creo que es importante hablar de lo que te avergüenza, de quién eres de verdad y del dolor. Siempre he escrito (mis letras) así”, expresó la artista que, como muchos otros intérpretes, encuentra un alivio en la creación musical.

Comentarios