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Más alegre, eufórica y hermosa que nunca, así hizo su recorrido triunfal por el corso la soberana del Carnaval, Romy Paz Arteaga.

Como al comienzo de su reinado parecía que tenía resortes en los pies. Brincaba y bailaba de un lado al otro de su carro alegórico.

Interactuaba con el público. Mandaba besos, les gritaba y les decía que los quería. Ellos, extasiados, respondían con el mismo entusiasmo.

Se dio un romance entre la reina Romy y el público, que la premió con cálidos aplausos.

Fue la gran estrella, se lució de principio a fin. Y en el momento más emotivo de la noche, junto a los coronadores Chirapas Jrs. llegó al palco oficial e izó la bandera cruceña en un mástil situado en su carro alegórico, mientras varias bandas de música, y al mismo tiempo, interpretaban el himno a Santa Cruz.

Romy lució el mismo traje majestuoso de su coronación, denominado El nacimiento de una nueva era, que lleva dos gigantescas cigüeñas de cuyos picos cuelga un reloj de arena; en la parte posterior del espaldar se lucen dos soles, que representan la esperanza y el nuevo tiempo que estamos viviendo.

Romy Paz manifestó antes de subir a su carro alegórico que estaba emocionada, que iba a entregar lo mejor de sí. Y lo cumplió, nuevamente demostró que es una reina alegre y carismática.

Chirapas Jrs.

Acompañaron a la soberana de la fiesta grande 70 parejas de coronadores bien disfrazados.

Las damas llevaban como espaldar dos tipos de soles y los varones unos relojes.

Valió el tiempo de ensayo, el resultado fue impecable en sus coreografías.

Con pasos hacia adelante, luego regresaban a sus lugares iniciales, para después irse a un costado.

Romy y los coronadores Chirapas Jrs. estarán los tres días de mojazón en la esquina de las calles Ñuflo de Chávez y Chuquisaca. Allí recibirá a los carnavaleros que deseen saludarla.

Feliz. Envió besos al público en todo el recorrido del desfile

Bien acompañada. Su novio Sebastián Gonzales estuvo siempre al lado de su carro alegórico

Cariñosa. A quienes más atendió la soberana fue a los niños

Hermoso. Vista panorámica de los coronadores