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Taylor Swift decidió abrir su corazón con una de las situaciones más complicadas y personales con las que tuvo que batallar. La cantante se sinceró sobre el desorden alimenticio que sufrió hace unos años en su documental Miss Americana, en Netflix. 

La batalla de Taylor comenzó de una forma muy inocente, simplemente con la publicación de las fotos de un paparazzi. "Se publicó una foto mía en la que parecía que mi barriga era demasiado grande, o ... alguien dijo que me veía embarazada ... y eso desencadenó que dejara de comer", explica la intérprete.

Tal situación que afectó mucho a su salud y a su trabajo, pues en sus sus giras comenzó a encontrarse mal. "Pensé que me iba a desmayar al final del espectáculo, o en medio de él", dice Swift en el documental. "Ahora, me doy cuenta, de que si comes tienes energía, te haces más fuerte, puedes hacer todos estos conciertos y no te sientes nerviosa", afirma también la cantante.

Tras esta confesión, Taylor explicó a la revista Variety que al principio no sabía si desvelar esta realidad en el documental o no porque "no sabía si me iba a sentir cómoda hablando de mi cuerpo y hablando de las cosas por las que he pasado en términos de lo poco saludable que ha sido para mí".

Y es que para Swift esa época oscura ya está muy lejana. Una situación a la que hizo frente en este documental que se presentó en el Sundance Film Festival y que estará disponible en Netflix el próximo 31 de enero.