En una publicación en su cuenta de X, en la que relataba cómo había pasado el Día del Mar, una festividad en la que los japoneses suelen ir a la playa, Takaichi relató: "Por primera vez en mucho tiempo pude dormir cinco horas seguidas. Desde que asumí el cargo de primera ministra, dormir entre nada y tres horas se ha vuelto lo habitual".