Las largas columnas de vehículos inmóviles ocupan avenidas enteras en todos los barrios donde hay una gasolinera, pero también más de tres kilómetros de la autopista que une La Paz y la vecina ciudad de El Alto, con centenares de vehículos, autobuses y camiones, cuyos conductores cerraron este martes la ruta quemando neumáticos para exigir el combustible que les permita trabajar.