La MS-13 y su rival Barrio 18 -con sus dos facciones-, nacidas en Los Ángeles (California, Estados Unidos) en la década de los 80 y que evolucionaron hasta convertirse en unas organizaciones transnacionales designadas "terroristas" por Estados Unidos el año pasado, llegaron a controlar el 80% del territorio nacional de El Salvador, según el gobierno de Bukele.