El Gobierno dio algunos pasos para cambiar el modelo económico que rigió en los últimos 20 años con el Estado como protagonista, como la retirada de la subvención a los combustibles, un recorte del gasto público y la emisión diaria de una cotización "referencial" del dólar respecto a la moneda nacional para frenar la especulación en el mercado paralelo, aunque el oficial se mantiene en 6,96 bolivianos.