Porta un casco con linterna, lentes de protección, un chaleco con la bandera venezolana y la insignia de la estrella de la vida, una bandolera y botas impermeables con estampado militar. "Yo quiero ser rescatista", expresa Sebastián, quien compartió con brigadistas brasileños, chilenos y estadounidenses, así como los de México, quienes, según el abuelo, lo nombraron el 'topito venezolano'.