Escucha esta nota aquí

Hace 67 años ingresó al mercado boliviano un producto que ha dejado huella en los hogares del país y ocupa el primer lugar en la preferencia de los consumidores, como uno de los principales ingredientes en la elaboración de sus comidas. Se trata del emblemático aceite FINO, el primero fabricado en Bolivia y que hoy tiene el sello de Alicorp.

FINO salió a la venta en 1954, producido en la planta de Cochabamba, que en esa época contaba con 30 colaboradores: 27 trabajadores y tres empleados administrativos. Su primer envase hizo historia. La lata amarilla y blanca, con letras negras y la figura de un flaco cocinero, bautizado popularmente como “el flaco FINO”, se convirtió en una referencia en la cocina y continúa en la memoria de varias generaciones.

Cabe destacar que FINO es todo un pionero, ya que no solamente es el primer aceite hecho en Bolivia sino que permitió el crecimiento de la primera industria nacional del rubro. Hablamos de Industrias de Aceite S.A., creada en 1944 y que fabricó durante una década aceite de algodón a granel, hasta la salida al mercado de la marca envasada FINO. Antes, el aceite que se consumía en el país era importado desde Argentina.

Poco a poco, acompañando el desarrollo agroindustrial de Santa Cruz, la producción de FINO aumentó y, desde 1974, la extracción, primera etapa de su proceso productivo, fue trasladada a Warnes para acercarla al origen de las materias primas, que ya eran soya y girasol. En ese mismo año, inversionistas internacionales inyectaron capital para continuar alentando el crecimiento de la ya reputada marca.

Si desde sus inicios FINO lideró la preferencia de los bolivianos, llegó a trascender las fronteras del país a principios de los años noventa, cuando se iniciaron las exportaciones a diferentes naciones de la región.

Posteriormente, gracias al permanente estudio y valoración de las nuevas necesidades de los consumidores, nació la familia FINO con nuevas variedades para el público boliviano. En 1998 ingresa al mercado FINO Light, un aceite 100% de girasol extraído del primer prensado y en 2013 llega el aceite fortificado con DHA (Omega 3).

Por esos años, la reputación de la marca era ya tan importante que se forja la frase que hasta el día de hoy suena con aprecio entre los consumidores: “FINO Amigo de Corazón”. En 2018, Industrias de Aceite S.A. pasa a ser una empresa de Alicorp, empresa líder en consumo masivo. Alicorp ha puesto especial interés en cuidar la tradición y el sabor de FINO, impulsando un proceso de mejora continua para responder a la preferencia de los consumidores nacionales.

Alicorp genera hoy más de 1.000 empleos directos en sus tres plantas de procesamiento, almacenes de distribución y oficinas administrativas y comerciales en ocho departamentos del país, junto a muchos más empleos indirectos en toda su cadena productiva. Ésta incluye más de 1.000 agricultores que proveen granos de soya y semillas de girasol, varios cientos de transportistas y distribuidores y presencia en miles puestos de venta del país.

En los últimos años, la producción de los diferentes aceites de la marca se destina tanto al mercado interno, donde es líder en su sector, como a la exportación. Es un orgullo que el aceite boliviano FINO se exporte a otras naciones como Colombia, donde es el aceite más importado. Una buena noticia para los consumidores es que este 2021 se alistan dos nuevas variedades de aceite FINO, de próximo lanzamiento.


Calidad certificada

El desarrollo de FINO ha ido de la mano con la adopción permanente de los mayores estándares de calidad, traducidos en certificaciones. No en vano es la marca de aceite preferida por los consumidores bolivianos, dada su alta calidad por la mejor selección de granos, su procesamiento y elaboración con tecnología de punta.

Recordemos que Industrias de Aceite S.A. fue la primera industria de alimentos de Bolivia en obtener la certificación ISO 9001, recibida en 1998 por su sistema de calidad en la manufactura y comercialización de aceites vegetales en la planta de Cochabamba. Poco después, en 1999, recibió la ISO 9001, que reconoce la calidad en la producción de aceites crudos y harinas en la planta Don Felipe de Warnes.

Actualmente, cuenta con los Sistemas de Calidad ISO 9001:2015; Medio Ambiente ISO 14001:2015 y en proceso con la Norma de Seguridad ISO 45001. Y, como el proceso de mejora de la calidad no se detiene, el pasado 2020, Alicorp fue la primera empresa del sector oleaginoso en Bolivia en renovar la certificación norma ISO 22000 de Gestión de Seguridad Alimentaria con la última versión global.

Estas certificaciones hoy permiten a Alicorp ser proveedora certificada para industrias de renombre mundial como; por ejemplo, McDonald’s, cuyas franquicias de Chile y Ecuador consumen el aceite boliviano.

Todos estos logros, enmarcados en el compromiso de mejora continua y el liderazgo de Alicorp, permiten a FINO seguir creciendo en el corazón de los bolivianos, expandir su consumo a toda la región, sumar más logros a sus 67 años de continuo éxito y hacer realidad el propósito de Alicorp de Alimentar un Mañana Mejor.

Comentarios