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¿Cómo enfrentó la universidad la pandemia?

Dividimos estratégicamente en cinco áreas los temas que debíamos encarar y trabajar. Lo primero fue pasar de la modalidad remota a una modalidad en línea, esto implicó la inversión en varios aspectos tecnológicos como en una plataforma digital llamada NEO Learning. Lo segundo fue la capacitación de los docentes y para esto se generó un diplomado y cursos específicos a través de una alianza con una universidad del exterior y una institución europea especializada en enseñanza en línea. Luego estructuramos un programa de apoyo económico a los estudiantes para que no frustren su sueño de formarse en la UCB, este programa tenía un apoyo inclusive que llegaba a financiar el 70% de los costos de educación. Hemos desarrollado una serie de webinars, conferencias, seminarios, en áreas de conocimiento en las cuales la universidad tiene un amplio dominio, se han realizado más de 300 webinars con un alcance de 100 mil personas de todas partes del mundo. También se realizaron donaciones a instituciones que estaban en la primera línea de combate contra la terrible pandemia y comunidades vulnerables. Además, fuimos los primeros que logramos sacar adelante un respirador ambulatorio que se lo generado a través de nuestra carrera de Ingeniería Mecatrónica. Finalmente, en esa curva de aprendizaje y al darnos cuenta todos de que el mundo no se iba a parar y que mediante estos medios en línea debíamos seguir desarrollando nuestras tareas, impulsamos un programa de internacionalización que se llama Artesanos de la Unidad, un programa junto con la Pontifica Universidad de Chile y con la Pontificia Universidad de Perú, y acabamos de firmar un convenio con la CAF que nos va a permitir encarar investigaciones de las tres universidades en forma conjunta y en beneficio de los tres países en ámbitos como conectividad digital, recursos hídricos y energías alternativas.

¿Qué se puede rescatar de estas nuevas formas de enseñar y aprender impulsadas por la pandemia?

Hay un gran tema de aprendizaje. La modalidad presencial nos anclaba mucho a lo que existía sólo en nuestro territorio y que estaba al alcance de todos quienes inclusive forman las visiones sobre el mundo. En cambio, la pandemia ha significado incorporar nuevas tecnologías rápidamente y nos ha permitido abrirnos al mundo y descubrir realidades muy potentes que existen fuera de nuestro territorio, tecnologías con múltiples recursos y funcionalidades que permiten actualizar de una manera casi instantánea la obtención de conocimientos en diferentes áreas, con comunidades internacionales ya sea de estudiantes o docentes.

¿Cómo se adaptaron con las carreras que necesitan más horas prácticas?

Hemos buscado y encontrado instituciones educativas y académicos emprendedores que nos han permitido realizar convenios con ellos y acceder, por ejemplo a laboratorios virtuales. También hemos tenido que modificar nuestro diseño curricular llevando las obligaciones de horas prácticas al 2021. Para ello estamos creando las condiciones que nos permitan desarrollar estas modalidades prácticas con todas las medidas aconsejables. Luego de esta pandemia están demandando nuevos perfiles profesionales

¿Se ha pensado hacer ajustes en las carreras profesionales?

Hace unos tres años ya nos veníamos preparando para encarar los nuevos desafíos del siglo XXI. Por ello ya tenemos desde el 2019 nuevas carreras donde justamente incorporamos el factor tecnológico, por ejemplo: una de las carreras más tradicionales de la UCB es la carrera de Economía, pero ahora además tenemos Economía e Inteligencia de Negocios; Negocios o Administración de Empresas y Ciencia de Datos; Ingeniería en Internet de las cosas; Diseño Digital y otras siete nuevas carreras producto de hacer un análisis de lo que estaba pasando en el mundo.

¿Cómo será la educación universitaria en esta nueva normalidad?

Hoy prácticamente no hay clases presenciales, pero eso no significa que no vayamos a retomar la modalidad presencial sino más bien que vamos a combinar clases presenciales con virtuales. Y en general la universidad, también en ámbitos como el administrativo, debe impulsar su transformación digital.

Algún mensaje que pueda dar frente a la crisis que atraviesa el país (sanitaria, económica, social).

El Papa Francisco en un encuentro con jóvenes afirmó que de una crisis como la que estamos viviendo no se sale igual, se sale mejor o se sale peor. Entonces aquí hay una oportunidad para salir mejor, esto significa que nos debemos ocupar y dar el lugar que le corresponde al cuidado del bien común. Ese es el sello que queremos fortalecer en la formación de nuestros estudiantes para poder así contribuir a construir una patria en la cual exista la solidaridad y la justicia pensando que todos somos hijos de Dios y que podemos vivir con felicidad y dignidad.

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