Escucha esta nota aquí

La crisis del sector maderero, sustentada por baja producción local, elevados volúmenes de importaciones y sustitución de la madera por metales y termoplásticos, y acrecentada a causa de la cuarentena del Covid-19, puede ser revertida en un lapso de cinco años si un ambicioso plan de reactivación económica, propuesto por la Cámara Forestal de Bolivia (CFB) obtiene el apoyo de la nueva administración de Luis Arce.

“Sumando como aliados a la Confederación de Carpinteros de Bolivia (Conceambol), la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB) y la Asociación Forestal Indígena (AFIN), nuestra propuesta pretende generar un movimiento económico de 1.650 millones de dólares al año, alcanzando un 4% del PIB de Bolivia e incrementando de 90 mil a más de 419 mil empleos directos e indirectos en la cadena de la madera, en cinco años”, informó Diego Justiniano, presidente de la CFB.

El espíritu de la propuesta es simple: con una serie de medidas impulsadas desde el Gobierno se puede incrementar la capacidad de producción de 1,3 a 5 millones de m3 de madera en trozas: incrementar por cuatro los empleos existentes en el sector, inyectar capital para formación y reconversión tecnológica para micros y pequeños empresarios carpinteros en los nueve departamentos y generar excedentes por la exportación permanente de productos forestales bolivianos, manifestó Justiniano.

Asimismo, el presidente de la CFB, explicó que para alcanzar estas cifras la propuesta demanda acción efectiva de las autoridades para la protección del mercado nacional (desincentivando la importación de madera y muebles e incentivando la producción maderera local), la creación de un régimen tributario especial para los operadores forestales comunitarios (se llamaría Régimen Unificado Forestal - RUF) y, finalmente, el fomento a las plantaciones forestales industriales.

A su turno, el ejecutivo nacional de los carpinteros, Lucio Alberto Ticona, señaló que su sector se ha visto muy afectado por la crisis económica ya que, asociados de todo el país tuvieron que cerrar sus unidades productivas, por lo que la propuesta que hemos consensuado llega en el momento justo para reactivar la economía de cientos de carpinteros en los 9 departamentos.

Finalmente, el presidente de la CIDOB, Buca Durán Toledo, señaló que los pueblos indígenas históricamente han visto postergadas sus necesidades, por lo que esta iniciativa de la CFB la apoyamos plenamente, para elevar la calidad de vida de las comunidades forestales que es muy necesario.


Plantean aumentar a 419.000 empleos directos e indirectos en la producción forestal y maderera.


Los forestales sugieren proteger el mercado nacional desincentivando la importación de madera y muebles.

Comentarios