En el prestigioso marco del salón Watches & Wonders Ginebra, Rolex ha marcado un hito histórico en la relojería contemporánea con la presentación de sus novedades para el año 2026. La pieza central de esta edición es el nuevo Oyster Perpetual 41, un reloj que no solo amplía la gama más esencial de la marca, sino que se erige como el símbolo oficial de la celebración de los 100 años del Oyster.
Este modelo rinde homenaje al primer reloj de pulsera hermético del mundo, creado por Rolex en 1926, estableciendo un puente directo entre los éxitos legendarios del pasado y las hazañas tecnológicas que están por venir.
El eco de los orígenes: estética Rolesor amarillo
La gran novedad estética de este año es la introducción del Rolesor amarillo en la gama Oyster Perpetual 41. Esta combinación de acero Oystersteel y oro amarillo de 18 quilates, marca registrada de Rolex desde 1933, adopta aquí una configuración singular: el bisel abombado y la corona de cuerda se presentan en oro amarillo, mientras que el brazalete Oyster de tres elementos se fabrica íntegramente en acero Oystersteel. Este diseño resalta la carrura de acero con acabados satinados y flancos pulidos, creando un contraste de luces que realza la elegancia atemporal del modelo.
Detalles conmemorativos únicos
Para marcar este centenario, Rolex ha integrado detalles exclusivos que solo se encontrarán en las piezas de 2026. En la esfera de color pizarra con acabado tipo sol, la inscripción "100 years" sustituye a la tradicional mención "Swiss Made" en la posición de las 6 h. Además, el nombre "Rolex" está tampografiado en el verde emblemático de la marca, tono que también se utiliza para marcar cada intervalo de cinco minutos en la minutería mediante pequeños cuadrados verdes. Por último, la corona de cuerda Twinlock presenta el número "100" grabado en relieve, un detalle sutil pero poderoso para los coleccionistas.
Vanguardia mecánica: calibre 3230
En el corazón del Oyster Perpetual 41 late el calibre 3230, un movimiento mecánico de cuerda automática completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. Este calibre incorpora el escape Chronergy patentado, fabricado en níquel-fósforo para ser insensible a los campos magnéticos. La espiral Parachrom azul, elaborada en una aleación paramagnética, ofrece una estabilidad excepcional frente a las variaciones de temperatura y es hasta diez veces más precisa que una espiral convencional en caso de golpes. Gracias a la arquitectura de su barrilete, el reloj garantiza una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas.
Certificación superlative chronometer reforzada
Coincidiendo con el centenario, Rolex ha elevado los estándares de su certificación interna. A partir de 2026, el estatus de Superlative Chronometer incluye tres nuevos criterios de evaluación: resistencia al magnetismo, fiabilidad y durabilidad. Estos se suman a las pruebas de precisión (–2/+2 segundos al día), hermeticidad y autonomía realizadas sobre el reloj ya encajado. Cada reloj se entrega con el sello verde de Rolex, que simboliza esta excelencia y va acompañado de una garantía internacional de cinco años.
Este nuevo Oyster Perpetual 41 no es solo un reloj; es el testimonio de un siglo de audacia y la promesa de un futuro donde la precisión y la hermeticidad sigan siendo los pilares de la marca de la corona.