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Cosas que jamás olvidarás
El viaje que vas a hacer es una aventura que te llevará a conocer un lugar tal vez nuevo para ti o uno al que hayas ido antes y con el cual estarás en contacto gente de distintos países, culturas o también te permitirá acercarte con las personas con las cuales decidiste viajar. Todo lo que hagas se grabarán a fuego en tu memoria con final feliz, que algún día podrás contar a tus hijos y nietos.

Buena forma de cortar la rutina
Al iniciar un viaje se rompe toda la rutina con la que venimos, salimos de nuestra zona de confort y nos aventuramos a experiencias fuera de lo cotidiano que harán que ese viaje sea una buena forma para relajarnos y retornar a nuestra vida cotidiana con ansias de que llegue nuevamente el próximo viaje.


Abrir la mente a otras culturas
Viajar te abre la mente y te hace más tolerante al entrar en contacto con
gente de cultura muy distinta a la tuya. No comen lo mismo ni visten igual los pueblos de los bosques tropicales del sureste de Asia que las personas que viven en latitudes similares en Sudamérica. Pero intenta no ir demasiado de prisa para conocer cada lugar. Los paisajes pueden dejarte sin palabras, pero
la experiencia de conocer personas no tiene comparación.

Un cambio en tu vida
Muchas razones te llevan a necesitar un cambio radical. Tu trabajo no te satisface, un desamor o solo la curiosidad y las ganas de abrazar el mundo... Cada quien tendrá sus motivos. No tengas miedo de volver a jugar tus cartas. Al principio te sentirás al borde de un acantilado, ante un mar de incertidumbre. Puede que te cueste dar el primer paso, pero ten por seguro que, a la larga, con el paso de los años, será mucho más grande el costo de haberte quedado en un agujero de infelicidad. Toma las riendas de tu cambio para mejor y sal en busca de otras realizaciones.

Viajar es genial, ¿qué más quieres?
No todos son afectos a lanzarse a la aventura. Puede, incluso, que la mayor parte de la gente necesite de ciertas seguridades, un hotel cómodo en el destino, por ejemplo, antes de decidirse a emprender un viaje. Pero cuando cuando el día a día te oprime el pecho y te alivia pensar en un lugar en otra parte del mundo no estás huyendo: estás aspirando a más. Y eso no puede ser malo. Viajar es desconectarte y conocer gente genial. Es disfrutar de paisajes y ciudades interesantes, es aprender la gastronomía de otros pueblos. El origen nómada de los seres humanos sigue en nosotros, movernos es cambiar para mejor, para evolucionar. Y evolucionar es un viaje. No es tan difícil decidirte. Con un poco de planificación estarás de viaje antes de darte cuenta. Pero no olvides antes reservar un vuelo barato. Tienes que “volverte jichi” en la búsqueda de recursos de viaje en la web. el resto surge en el camino. 


Conocerte a ti mismo
Un viaje por el mundo es también un viaje interior que te pone ante situaciones a las que no estás acostumbrado. Aprenderás a tolerar largas espera, comidas exóticas y climas ajenos. Pero también conocerás a personas de las que puedes enamorarte, o gente que pondrá a prueba tu forma de ser. Descubrirás cosas de ti mismo que desconocías, que te moldearán para mejor. 

Viajar es genial, ¿qué más quieres? 
Estás acostumbrado a ver a tus amigos cada semana. Eres apegado a tu familia, tus cafés, la cenita de los viernes... Y temes que, si te vas por largo tiempo, esa estabilidad cambie y te sientas extraño en tu propia tierra. Puede ocurrir, pero el del cambio serás tú, no ellos. Salir de la rutina te lleva adelante. Ellos estarán igual, tú habrás crecido y cambiado. Así alista tu equipaje y anímate a vivir una experiencia única.