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El mundo enfrenta una de las situaciones más trágicas e inesperadas de los últimos tiempos. La mayor parte del planeta se paralizó, con 187 países que sufren, en diferentes dimensiones, el ataque feroz del coronavirus

La pandemia del Covid-19 obligó a millones de personas a quedarse en sus hogares, ante la declaratoria de cuarentena obligatoria en la mayor parte de los países. La enfermedad y el confinamiento desencadenaron una crisis política, sanitaria, económica y hasta emocional. Este último aspecto no es menos importante, pues los ciudadanos lidian con el estrés y la incertidumbre de ver limitadas sus acciones y además de evitar contraer la enfermedad y subsistir sin trabajar.

En China, que tras controlar la pandemia, comenzó a levantar las medidas de confinamiento, analizan la situación que atravesaron en los últimos meses. La empresa Ipsos China, dedicada al área informativa y de encuestas, identificó las fases emocionales por las que ha pasado la población para que sirva de guía a los países en los que todavía están en una etapa temprana de la crisis. 

Las fases emocionales identificadas son 7:

1- Incredulidad. Este primer momento está marcado por la confusión y el miedo provocados por una gran cantidad de información muy imprecisa y la proliferación de rumores de dudosa veracidad.

2- Preparación. En esta fase es cuando se empiezan a cambiar los planes, almacenar suministros y a hacer frente al falta de existencia y escasez de determinados productos.

3- Ajuste. Es el momento en que se empieza a adaptar realmente el día a día a las nuevas restricciones y situaciones nuevas según van surgiendo. Se elaboran las nuevas rutinas.

4- Aclimatación. En esta fase se afianzan las nuevas rutinas y se hace frente a los retos diarios tanto del aburrimiento o desidia como ante el contacto familiar forzado continuo. Se empiezan a descubrir aspectos positivos de la nueva situación a medida que la gente explora nuevas actividades e intereses en los que dedicar el tiempo.

5- Resistencia. Aumenta la tensión con el paso del tiempo ante las restricciones de movimiento y una vida social limitada al máximo, algo que afecta directamente en el estado de ánimo y las relaciones personales. Un estado que se agrava ante la incertidumbre sobre cuánto va a durar este confinamiento.

6- Alivio. En esta etapa se empieza a sentir alivio y esperanza ante la reapertura de negocios, ya que se vislumbra el final de esta situación. La gente se siente feliz ante la posibilidad de reemprender su vida con normalidad.

7- Temor. Tras el alivio asaltan nuevas preocupaciones sobre la seguridad laboral y financiera tras esta crisis, cuando las consecuencias económicas empiezan a ser evidentes.

¿En qué estado se encuentra la sociedad boliviana?