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A diez años de la muerte de María Elena Walsh, una figura esencial de la cultura argentina y Latinoamericana, que se conmemora este domingo 10 de enero con actividades virtuales y otros homenajes.
"El mes del reino del revés" se titula el homenaje online planificado por la editorial Penguin Random House hasta el 1 de febrero para recordar la vida y obra de Walsh que falleció el 10 de enero de 2011 y a lo largo de su carrera -como poetisa, novelista, cantante, compositora, guionista de teatro, cine y televisión- marcó a numerosas generaciones.

Las actividades concluirán en el primer día de febrero, porque es la fecha en la que cumpliría 91 años y hasta esa fecha la agenda de actividades incluye diálogos entre autores y autoras, conciertos, maratones de lectura, talleres de rima y propuestas lúdicas desde las redes sociales de la editorial, informa la agencia Telam.

Los homenajes alusivos a la muerte de Walsh incluirán también una serie de podcast con cuentos de su obra narrados por actrices de distintas provincias argentinas que lanzará en los próximos días el Centro Cultural Kirchner bajo el título “Cuentos de María Elena Walsh” y la obra "Gracias, María Elena", una pieza protagonizada por la actriz Virginia Lago que se presentará desde hoy en la sala marplatense El Séptimo Fuego.

En paralelo al ciclo de tributo, Penguin Random House publicará en los próximos meses "¿Qué es el feminismo?", una recopilación exhaustiva de todos los textos escritos por María Elena Walsh a lo largo de su vida. El primero está fechado en los años 50 y es una entrevista a la entonces presidenta de Perú, a quien la escritora hace un reportaje donde le pregunta, justamente, por su rol de mujer en la política de su país.

"Hay textos inéditos, hay poemas, hay canciones, hay una carta de renuncia a un programa de radio que tenía, hay crónicas y escritos periodísticos, hay textos sobre literatura y escritoras mujeres. El valor de los textos es enorme: da cuenta de una artista comprometida con su tiempo, con la defensa de los derechos de las mujeres durante toda la vida, y de alguna manera, la sitúa como una referente actual de la vida cultural y política argentina de la segunda mitad del siglo XX", adelanta la editora Julieta Obedman, directora editorial del sello Alfaguara.

"Leer todos esos textos juntos da la dimensión del valor que María Elena le daba al feminismo, al lugar de la mujer en la sociedad y en la cultura, al tiempo que siempre le dedicó a escribir sobre eso, a denunciar injusticias, a valorar a escritoras mujeres y a otras protagonistas en todos los ámbitos. Justamente este libro nos muestra a una escritora muy conectada con la problemática de las mujeres aun cuando, es cierto, no es sino ahora que el impulso feminista ha cobrado tanto ímpetu, haciendo valer derechos que hasta ahora estaban vedados", analiza.

Para la escritora y poeta María Teresa Andruetto, la creadora de "La reina Batata" es muchas cosas al mismo tiempo: "el aspecto que ha sido el más canonizado y canonizante de ella que es el de la literatura para niños, sobre todo la poesía y la canción. Ella es la bisagra: hay un antes y después en relación a la literatura-escuela, literatura-infancia y literatura-juegos. Pero ella es muchas otras cosas: la cuestión de género y el feminismo son cosas que han estado muy fuerte en su obra en una época en la que todo eso no estaba en agenda. Ella ha sido una pionera".

"Ella podía ser irónica: el humor, la ironía, la burla, la ternura, la recuperación de identidad... hay muchas María Elena. También la ensayista, crítica, cuestionadora. En algunas cosas nos gustó su cuestionamiento y con otras renegamos un poco, pero ella siempre tuvo mucho coraje, mucha voluntad de salir a la escena pública para opinar, aún contracorriente muchas veces. Veo en ella una obra muy rizomática que si bien ha tenido esa parte más canonizada tiene todas otras ramificaciones tan interesantes", amplía.

La autora de "Lengua madre" traza su memoria personal en torno a la obra de la escritora: "Está toda la parte de recuperación de la canción y la poesía popular que me parece muy rica. Y una parte que me gusta mucho y que es quizá menos reivindicada, es ella como letrista y como compositora de canciones populares. Ni hablar de 'La cigarra' que ha sido un himno de los 80: lo cantábamos agradeciendo no haber muerto en la dictadura


Pero también otras que me han acompañado como la cortina musical de mi vida y de mi adultez joven como por ejemplo 'Barco quieto' o una canción que se llama 'Tejedoras' y también trae el tema de la identidad", detalla.

"Llegó a su obra como muchos otros niños. En mi niñez ella ya era era una especie de ícono -rememora el escritor e ilustrador Pablo Bernasconi-. Hay algo que me da mucha satisfacción y es que mi mamá me cantaba las canciones de María Elena Walsh cuando yo era chiquito, cosa que repetí con mis hijos Franco y Nina. Ese traslado fue para mí una rememoración de momentos felices. Tiene una poesía inoxidable que tiene la templanza de las obras que trascienden en el tiempo más allá de las circunstancias".

"Hay algo que otro escritores que nos dedicamos a los libros infantiles heredamos de ella que es animarse al absurdo. Entender que dentro de la poética del absurdo hay un sistema de inteligencias que complotan para decir cosas que de otra manera sería muy complicado. El absurdo y la poesía tienen formas amables para llevar adelante sucesos que sobre todo en la niñez pueden resultar traumáticos o problemáticos", destaca el escritor.

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