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“Tengo nueve vidas y ojos de gato”, decía AC/DC en 1980, cuando presentaba Back in Black, el álbum que marcaba el retorno de la banda australiana tras la muerte de su vocalista Bon Scott. Esa vez volvía de negro, con la voz de Brian Johnson y con actitud de inmortal dispuestos a patear todos los tableros de la música.

¡Y de qué manera lo lograron! El disco, hasta el día de hoy, es el segundo más vendido en la historia, por detrás de Thriller, de Michael Jackson.

Cuarenta años después, vuelven a demostrar que el rock no ha muerto, que siguen en la ruta y que las adversidades los fortalecen.

Después de la muerte en 2017 de Malcolm Young, guitarrista y fundador de la banda, apenas un año después de que el cantante Brian Johnson se viera obligado a abandonar la gira del disco Rock or Bust por problemas de audición y fuera reemplazado en los conciertos en vivo por Axl Rose, el regreso de AC/DC se antojaba poco menos que imposible.

Johnson vuelve junto al guitarrista Angus Young, el baterista Phil Rudd y el bajista Cliff Williams acompañado también por Stevie Young –sobrino de Malcolm– para protagonizar el esperado regreso de la banda australiana con nuevo repertorio y nuevo álbum. Power up marca este momento de un grupo de legendarios roqueros que se ganaron un sitial entre los grandes de la música.  

El disco, que será lanzado oficialmente este viernes 13 de noviembre, brinda el sonido familiar al que AC/DC nos ha acostumbrado durante toda su trayectoria.

El primer sencillo, Shot in the Dark, es una muestra de que los australianos están en plena forma, pese a todas las dificultades experimentadas en la última década.

Además del adelanto Shot in the Dark, las canciones Realize, Rejection, Through the Mists of Time, Kick You When You’re down, Witch’s Spell, Demon Fire, Wild Reputation, No Man’s Land, Systems Down, Money Shot y Code Red componen el decimoséptimo álbum de AC/DC desde su debut, en 1975.

El lanzamiento de Power up puede llevar a pensar que AC/DC trama una gira mundial. Por el momento no hay nada previsto a corto o medio plazo, y más bien todo apunta a que la banda, dada la incertidumbre en torno a los conciertos en vivo en tiempos de pandemia, ha preferido poner a consideración de sus fans el material en lugar de congelarlo durante un año o más. Los estadios ya volverán, y mientras, AC/DC se volverá a reír de quienes auguraban la muerte del rock.