Escucha esta nota aquí

“La buena actitud cambia todo”. Tras un breve silencio, Linda González saluda a la audiencia de ¡Aquí Estoy!, el programa radial que se emite por EL DEBER Radio. Es un mensaje que repite cada inicio de programa “hasta que todos nos convenzamos de que la empatía es la fuerza que mueve el mundo”.

Comparte sueños y logros. Comparte vivencias de personas con nombre y apellido, relatos de personas que dedican su energía para aportar su granito de arena en un mundo que reclama ayudas. ¡Aquí Estoy! abre el micrófono a esas historias que merecen ser contadas, que necesitan compartirse porque destilan solidaridad.

Cada invitado se convierte en una fuente de inspiración para la comunidad que se ha formado en torno al programa. Cada día, bolivianos, residentes del mundo, aguardan el saludo de Linda que anticipa una oportunidad de mejorar la convivencia. Las historias que pasan por la cabina de la radio se transforman en lecciones que orientan y aconsejan a quienes aguardan al otro lado del receptor.

Este jueves, prepara un programa especial. Cumple 2 años y, más allá de las dificultades en que vive el país y el mundo, quiere poner la mejor sonrisa para celebrar con su audiencia. El Skype será su aliado para viajar por el mundo en busca de invitados y entrevistados que tiñan de esperanza el programa. La participación de Glenda Umaña, reconocida por su labor al frente de los informativos de CNN y que ahora emprende proyectos sociales de empoderamiento de la mujer a nivel continental, se suma a la presencia de Ronaldo Vaca Pereira, cantante y acompañante de Linda en los inicios del programa. La participación de la gente, con saludos y felicitaciones será el mejor agasajo que los oyentes podrán retribuir a la conductora.

Desde muy pequeña, con apenas 13 años, Linda disfrutaba la magia de la radio. Inquieta y observadora, fue gestando propuestas comunicacionales que desembocaron en la pantalla televisiva. 10 años ante las cámaras lograron que, aquella niña que un día, titubeante, agarrase un micrófono, hoy sienta que ese mismo micrófono es una extensión más de su proyecto.

“El periodismo me permite conectar, acercarme a las personas con una mirada más humana, más sentida. La radio aporta esa cercanía y despliega una confianza cómplice con el oyente”. Su forma de entender la comunicación supera la faceta profesional y la absorbe como si de una filosofía de vida se tratase. Ya sea desde EL DEBER Radio, desde sus redes sociales o desde la plataforma de acción +Humanos, el objetivo siguen avanzando con el mismo horizonte siempre presente: inspirar a la gente para afianzar la solidaridad entre las personas.

Por su programa han pasado cientos de invitados, cientos de relatos que desnudan el espíritu de personas comprometidas. Repasando los programas anteriores, Linda ha construido una radiografía de la solidaridad boliviana que alarga sus ayudas para que lleguen desde cualquier parte del mundo. Indígenas que fabrican barbijos, el aliento de una pediatra del Beni que motiva la ayuda médica paceña, un joven capaz de crear manos articuladas o un músico que, desde su México lindo y querido, compone sinfonías para que vibren las emociones. Son algunos de los innumerables relatos de superación que ha compartido en los dos años de programa.

El estudio de radio prende la luz roja. El programa está al aire. Es momento de “hacer visible aquello que es difícil que sea noticia. Aquello que necesita tiempo para explicar y entender, porque no habla de urgencias, no se mide por la premura o la primicia”. La mejor noticia para Linda nace de un mensaje de texto o una llamada, de un oyente agradecido que necesita compartir su alegría, de una señora que felicita por la respuesta que una psiquiatra invitada pudo ofrecerle, de un residente en España que logró comunicarse con su familia en Santa Cruz para celebrar un aniversario. Esto es periodismo, esto es Linda.

Comentarios