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La vida de la chilena Cecilia Bolocco ha sido un constante sube y baja. A veces toca el cielo por los éxitos alcanzados, y también toca fondo con sus dramas personales. Pertenece a una familia de clase alta en su país, tuvo privilegios durante su niñez y su juventud. En 1987 ganó el concurso Miss Universo, luego se convirtió en una famosa presentadora de TV y se casó en 2001 con el expresidente argentino Carlos Menem, con  quien tuvo un hijo en 2003, Máximo Menem.

Se divorció y consolidó su carrera en la televisión y como diseñadora de modas. Pero el mayor drama que vivió fue cuando en 2018 le detectaron a su hijo un tumor maligno en el cerebro. De inmediato le iniciaron un tratamiento médico, a pesar de que le daban pocas posibilidades de éxito.

Cecilia recibió el apoyo moral de sus excompañeras de Miss Universo, que tienen un grupo de Whatsapp y se mantienen en contacto.



Una de ellas fue Patricia Arce, miss Bolivia 1987, que hizo público su apoyo a su amiga chilena, con quien estaba bien unida cuando participaron en el Miss Universo. Ella sabe qué es estar delicada de salud y necesitar del apoyo de los seres queridos, pues desde hace varios años padece Lupus.

El año pasado, Bolocco viajó con su hijo a un hospital de Memphis (EEUU), donde le extirparon con éxito el tumor canceroso y le dieron la noticia de que estaba muy cerca de vencer a la enfermedad.

Diseños solidarios

Durante los casi dos años de tratamiento de Máximo, Cecilia Bolocco conoció la Fundación Nuestros Hijos, que desde hace tres décadas apoya a chicos con cáncer, brindándoles atención médica, y apoyo sicológico.



La exmiss Universo vivió en carne propia el drama de tener un hijo enfermo, así que decidió involucrarse de lleno con esta fundación.

Antes de ser Miss Universo, Cecilia Bolocco estudió Diseño de Modas y siempre ha estado relacionada con la producción de ropa. Por ello fue que, como directora de la Fundación Nuestros Hijos, propuso fabricar chamarras de jeans, diseñadas por ella, confeccionadas por una empresa chilena y algo muy importante, bordadas por las madres de los chicos que tienen cáncer.

"Sé lo que significa estar horas de horas parada y sentada en los pasillos del hospital. Con los nervios alterados esperando un resultado médico, sin tener ganas ni de mirar el celular. Creo que en ese momento se necesita el apoyo sicológico y realizar algún oficio manual creativo. Por ello pensé que las madres podían aprender a bordar y luego trabajar en las chamarras", manifestó Cecilia.

La Fundación Nuestros Hijos se puso manos a la obra. Contactaron a Cristina Salas, profesora de la escuela Martín Bordador, que ha trabajado en París, para que capacite a las madres. Mientras tanto, Bolocco se puso a diseñar y a confeccionar las chamarras.

Dibujó corazones entrelazados y alas de ángeles, que representan el amor de una madre por su hijo, a quienes cuidan todo el tiempo. En plena pandemia y con todas las medidas de bioseguridad se inició el trabajo de producción de las prendas. Inicialmente se crearon 108 chamarras que se pusieron a la venta en una conocida cadena de tiendas y todo lo que se recaude será a beneficio de la fundación.



Siguen trabajando y creando, pues han tenido buena aceptación del público. Una de las chamarras le llegó a Patricia Arce, miss Bolivia 1997, que ya la estrenó. 

También le enviaron las prendas a las otras exmisses del Whatsapp, que, de inmediato se tomaron fotos y las subieron a sus redes sociales para promocionarlas.

Bolocco dijo "qué importante es poder entregarles a las madres una herramienta, que no solo les sirva para canalizar a través del trabajo manual este dolor y hacer algo bello, sino además que les reporte un ingreso económico".