Escucha esta nota aquí

"La obra del Señor es perfecta y como tal la naturaleza es una de las mayores manifestaciones de su magnificencia", dice con total convencimiento Charles Suárez, el cantautor cruceño que recientemente estrenó una canción, una fusión de ritmos regionales con jazz, que tituló 'Tajibos en invierno', que refleja la admiración que siente al contemplar la belleza de estos árboles.

Cuenta Charles, que el año pasado, al regresar a su casa luego de trabajar, pasó por una calle llena de tajibos en flor y vio que tal era la belleza de los árboles que le agradeció a Dios por ese regalo que le da a la ciudad, porque esa floración es una perfecta obra de él.

Dice que se quedó por un buen momento mirando ese espectáculo de la naturaleza. Eran tajibos con flores amarillas, que parecían de oro, sobre todo cuando recibían los rayos del sol. Más allá, sobre la calle había otra hilera de estos árboles, pero en tonos lilas y rosados, una verdadera maravilla.

De inmediato se le vinieron a la mente unas melodías y algunas estrofas. Se apuró para llegar a su casa, las escribió y las registró en la grabadora. Luego siguió creando, o más bien recibiendo inspiración, pues Charles Suárez cree que todo viene del espíritu santo, que ilumina la mente en el momento preciso.



Como en todo proceso creativo musical, las notas, los acordes y la letra se fueron puliendo de a poco. 

Suárez recurre a la palabra del Señor y recuerda que en el cielo y en la tierra se muestra la gloria de Dios, que todo lo que ven los ojos es obra de él. 

"Qué maravilla, acá los árboles florecen en invierno. Cuando hace frío los tajibos se llenan de flores, primero las rosadas y las lilas, después las amarillas, las moradas y finalmente las blancas".

Y es a esa maravilla a la que Suárez le canta en Tajibos en invierno, que estrenó el 23 de septiembre, como serenata a Santa Cruz. La canción ya se escucha en las radios y el video musical se lo puede ver en las redes sociales. Cuenta que ha recibido muchísimos mensajes de felicitaciones, de gente que le agradece por el tema, sobre todo de quienes viven en el exterior del país, pues los acerca un poquito a su tierra natal.

El cantautor manifiesta que ama a su pueblo, que siente orgullo de su cultura y le fascina su música tradicional, pero ahora quería producir algo nuevo. Y es que Santa Cruz es cosmopolita, acá viven personas llegadas de todo el mundo, y ellos también aportan al dinamismo cultural, explica. 

Quería darle un toque musical algo diferente, innovador, por ello fue que mezcló ritmos regionales con el jazz. Como resultado obtuvo una canción moderna y alegre como Santa Cruz, con matices musicales diferentes, que rinde homenaje a uno de los aspectos más hermosos que tiene esta tierra, su vegetación.



Charles Suárez

Su nombre completo es Carlos Alejando Suárez González, pero se lo conoce simplemente como Charles Suárez. Nació en Santa Cruz de la Sierra el 23 de febrero de 1955. Desde niño canta y compone, y es que la música forma parte de su vida. 

Estudió Administración de Empresas en Brasil y desde hace 42 años está casado con Patricia Hinojosa, con quien tiene cuatro hijas, Alejandra, Carla, Sofía y Priscila, que le han dado siete nietos.



En 1986 Charles Suárez ganó la competencia nacional para representar a Bolivia en el Festival de la OTI, que ese año se celebró en Santiago de Chile con la canción Para tocar lo más profundo. El país volvía luego de 10 años a dicho evento, el más importante de la música en español.

Participar en el Festival de la OTI ante una audiencia de 400 millones de televidentes llevó a este artista a firmar un contrato para presentarse en escenarios de Puerto Rico y la costa este de EEUU, con notable éxito.

Ha compuesto más de 1.500 canciones, de las cuales 300 son sus aduladas. La más famosa, la que cambió su carrera artística y le abrió las puertas grandes de la popularidad, fue 'No hay tierra como mi tierra', que se convirtió en una especie de himno sentimental de Santa Cruz.

Esta canción se presentó en el III Festival Sombrero 'e Saó, en septiembre de 1989, en el estadio Tahuichi, en el que no ganó, sino que obtuvo el premio de segundo lugar, pues el primero fue declarado desierto. En el evento, luego de presentarse dicho tema en ritmo de polca, la gente se puso de pie para aplaudirlo, pues había nacido una de las canciones más emblemáticas de Santa Cruz.



Sin embargo, la actividad que más enorgullece a Charles Suárez es la de siervo de Dios. Es pastor de la Iglesia Cristiana de la Familia, donde dice que realiza el mejor trabajo, donde se siente más feliz y reconfortado, a la sombra del padre.

También dirige Melody, una empresa productora de audiovisuales, donde graban canciones y realizan campañas publicitarias. Allí da rienda suelta a su creatividad, talento e ingenio musical.