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Cuando aún Televisa producía los programas de Chespirito, en los años 70, en México, los actores que participaban tenían grandes diferencias. Roberto Gómez Bolaño, el productor general y el creador de los personajes de El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado, El Dr. Chapatín y otros, que entretuvieron en las pantallas chicas durante mucho tiempo, no se llevaba bien con sus compañeros de escena.

Ni siquiera con su esposa Florinda Meza, con quien también compartía repartos, llevaba una relación armoniosa. Y en más de una ocasión trascendió que entre todos había una 'mala onda', que se aguantaban porque tenían que trabajar juntos.

Casi al finalizar la década de los 70, cuando el ciclo de producción de Chespirito llegaba a su fin, personajes como los de la Chilindrina y Quico fueron retirados, porque la producción no tenía buenas relaciones con María Antonieta de las Nieves y Carlos Villagrán. Ellos quedaron fuera de los guiones y tomaron caminos diferentes, realizando trabajos por separado.

Desde los años 80 hasta la actualidad los programas de Chespirito se reprisaban en 20 países del mundo, entre ellos su lugar de origen. El Chavo y El Chapulín Colorado se convirtieron en parte de la cultura popular latinoamericana.

Es imposible referirse a la comedia o a la TV de entretenimiento sin tomarlos en cuenta. Sus dichos, sus escenas y hasta sus mensajes son recordados por chicos y grandes. Aunque tampoco faltaron las críticas, pues se dijo que estos personajes eran violentos y que ponían las diferencias sociales como normales y aceptables.



Roberto Gómez Bolaño falleció en noviembre de 2014, a los 85 años. Fue el creador de más de 100 personajes, varios programas y participó en 40 películas. En casi todas ellas era productor, guionista y actor, por lo que su presencia era muy destacada.

Fuera de las pantallas

Hace pocos días el Grupo Televisa y el Grupo Chespirito, que aglutina a los herederos del artista, tuvieron una fallida negociación sobre la división de ganancias que generan los programas, por lo que decidieron sacarlos del aire. Ya no se los ve en ninguna parte del mundo desde el 1 de agosto, informó el diario argentino La Nación.

Esta decisión generó una gran polémica, pues muchos querían seguir viendo a El Chavo y a El Chapulín, pues a pesar de que son personajes de hace más 40 años, siguen gustando por sus mensajes y por la gracia que tienen.

La viuda de Chespirito y también actriz de los programas, Florinda Meza, manifestó en su Twitter que aunque no tiene nada que ver porque inexplicablemente no fue convocada a las negociaciones, cree que justo ahora, cuando el mundo necesita más diversión, hacen esto, a lo que ella considera una agresión a la gente.

Dicha declaración fue polémica, pues mucho se preguntan por qué Meza no fue llamada a negociar? Tan mala es su relación con los descendientes de Chespirito?

El hijo de Chespirito, Roberto Gómez Fernández, que maneja el Grupo Chespirito, expresó que él y su familia están tristes por la decisión de dejar fuera del aire los programas de TV y espera llegar pronto a un acuerdo con Televisa para que Chespirito vuelva al aire.

Un periodista de esa casa televisiva, Raúl Brindis, confirmó que Chespirito quedó fuera de programación en México y en más de 20 países, por problemas económicos y legales entre el Grupo Chespirito y Televisa, informa La Nación.

Se estima que los programas producidos por Chespirito dejaron a Televisa unos 1.700 millones de dólares en ganancias desde 1970 a 2014.