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En abril de 2020 se contagió de coronavirus, se curó unas semanas después, pero el daño que había causado el virus en su cuerpo se manifestó con toda su fuerza en noviembre, cuando estuvo cuatro semanas hospitalizado por dolores musculares, falta de oxígeno y parálisis.

"El Covid-19 desencadenó un compromiso en el sistema nervioso que dio pie a una neuropatía periférica", confesó en diciembre el venezolano de 36 años que salió del hospital en silla de ruedas y con 10 kilos menos.

Desde entonces, el intérprete de Mi niña bonita usa las redes sociales para compartir con sus 6,9 millones de seguidores la evolución de su salud. Según sus últimas publicaciones, ya puede caminar y ha vuelto a los estudios de grabación.

"Cada día doy mi 100% para demostrarme que puedo y que soy mucho más fuerte que esto. Hoy más que nunca estoy aferrado a Dios y a mi familia porque son los que me dan la fuerza para seguir luchando (...) Por eso quiero recordarte que no importa por lo que estés pasando en estos momentos, cree en ti, en tu fortaleza, motívate a seguir adelante, ten esperanza, refuerza tu voluntad y créeme que saldrás adelante. Como dice mi tatuaje: “siempre saldrá el sol”, pero ahora puedo decirte que entendí que el sol está dentro de mí y en cada uno de ustedes", dijo ayer, en una emotiva reflexión que publicó en Instagram. 

El músico calcula que volverá a la normalidad antes de marzo y sueña con salir de gira con su antiguo compañero de banda, Nacho, cuando se reabran los escenarios. 

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