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Es una verdadera leyenda viviente del cine contemporáneo por todo lo que ha hecho y porque no quiere jubilarse, dice que aún tiene fuerzas para seguir produciendo y que mientras esté vivo seguirá trabajando. Él es Clint Eastwood, estadounidense de 90 años, con ocho hijos, actor, director, productor de películas y ganador de cuatro premios Óscar.

Hace pocos días terminó de filmar su 39 cinta como director, Cry Macho, que tiene estimado estrenar este año. Cuenta que esta obra fue un poco más difícil de llevar a cabo por las limitaciones que impone la emergencia sanitaria que se vive en todo el mundo. 

Eastwood contó que el ritmo de filmación fue más lento porque los protocolos de bioseguridad así lo requerían. Tenía que fijarse que nadie esté en riesgo de contagio del Covid-19, que todas las personas lleven barbijo, que respeten el distanciamiento social y que nadie tenga los síntomas de la enfermedad.



Siendo él un hombre exigente con su trabajo, pero también tolerante y abierto al diálogo, consiguieron llevar adelante la filmación de manera exitosa. Querían que el filme, que se ambienta en los años 70, entre Texas y el norte de México, sea lo más creíble posible. Por ello es que la mayoría de los actores secundarios son de origen latino, lo mismo que los extras, informa el diario La Nación.

Cry Macho cuenta la historia de un hombre que ayudado por un amigo, interpretado por Eastwood, se va a México a buscar a su hijo, que estaba en mal camino en compañía de su madre, una alcohólica. De regreso, el adolescente y el anciano conversan bastante y es ahí donde se encuentra gran parte de la belleza de la película, en los diálogos.

El adolescente es interpretado por el mexicano Eduardo Minett, actor de telenovelas, entre ellas La rosa de Guadalupe. Dijo que trabajar con Eastwood fue un privilegio, un hombre que sabe tanto de cine y que cada escena que tenían era como una clase de actuación, porque él enseña siempre, ya sea al frente o detrás de las cámaras.



Las otras personas de la producción también destacan la labor del cineasta que está lleno de vitalidad. Dicen que es el primero en llegar a las locaciones y el último en irse. Nunca se queja, pregona con el ejemplo y siempre tiene solución para todo. Eso sí, exige que todos cumplan eficientemente con sus labores, en el puesto que sea. Para él no hay divos ni privilegios para las estrellas, todos son iguales.

El filme Cry Macho forma parte del llamado neo western, que identifica a Eastwood desde hace más de 50 años, cuando formó parte de una trilogía de cintas sobre el lejano oeste, integrada Por un puñado de dólares, Por unos dólares más y El  bueno, el malo y el feo, que hicieron historia en el cine mundial.

​​En 2018 terminó de producir la película La mula, cuando tenía 88 años y muchos creían que había llegado el momento de su retiro. Pero no fue así, volvió a lo suyo, a los sets de filmación con toda la adrenalina que genera trabajar en el cine

Cuando le preguntan si Cry Macho será su última película, él dice que si le llega un buen proyecto, lo produce, lo dirige y lo actúa, porque esa es su pasión

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