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Las bajas temperaturas tenían que llegar, ya es época de surazos, chilchis y vientos fríos. Mantener el calor corporal alivia la sensación de frío y protege ante posibles resfrío. Para ello, se tiene que abrigar bien, andar con ropa gruesa y dormir bajo colchas y edredones. Y para entrar en calor, se puede recurrir a bebidas calientes, que además son una delicia para el paladar.

La dietista cruceña Mariela Fernández explica que existe una gran diversidad de este tipo de bebidas para la época fría, pero que no se debe exagerar con las altas temperatura de los preparados. Si se toma muy caliente, se corre el riesgo de que se queme el paladar, la lengua, el esófago y hasta el estómago.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja no ingerir ninguna bebida demasiado caliente. Esta recomendación es compartida con la dietista, que dice que es preferible tomar la bebida entre 'calentita' y tibia. Además, cuando está muy caliente, el trago no se lo puede saborear en su plenitud.

También explicó que, cuando se toma bebida muy caliente existe la posibilidad de provocar un cáncer de esófago, por lo que mejor es no arriesgarse.

No existe una hora para ingerir este tipo de preparados, puede ser en la mañana, en la tarde o en la noche. Aunque tomarse una tazas de estas bebidas antes de meterse a la cama es una delicia para el cuerpo y para la mente.

Las bebidas calientes, habitualmente, se acompañan con alimentos. Al tener nutrientes como vitaminas, proteínas y minerales, sirven para fortalecer el sistema inmune, que debe estar robusto para repeler los resfríos propios del invierno. Máxime cuando el coronavirus acecha todos los días. Igualmente son antioxidantes, ayuda a la digestión y a diluir la grasa en la sangre.

Tres delicias

 * Chocolate con leche. Es uno de los clásicos de la temporada fría. Su agradable sabor acompaña su aporte nutritivo con vitaminas A, B, E y K, grasas naturales, minerales como calcio, fósforo, hierro, potasio y cobre.

Mezclado con leche (vitamina C) es muy rico. Muchos le agregan clavo de olor o canela para matizar el sabor de la bebida. Se lo toma entre tibio y caliente, mejor si es acompañado con masas y una buena charla. A cualquier hora del día, ayuda a calentar el cuerpo.



*  Té de jengibre y miel. Es otra bebida muy requerida en los días fríos. En una taza con agua caliente se incorpora tres o cuatro rodajas de esta raíz portentosa, a la que se endulza con una cucharada de miel de abeja. Se obtiene un trago muy agradable y ayuda a subir la temperatura del cuerpo.

Los beneficios del jengibre se suman a las propiedades de la miel para preparar el cuerpo ante las amenazas del invierno. La bebida es un recurso tradicional para tratar los síntomas de la gripe o las inflamaciones de la garganta y refuerza en gran medida el sistema inmunológico. Por sabor y aroma, se puede tomar tanto a la mañana, como desayuno, o en la noche, antes de ir a dormir.

* Api. Es muy popular en las regiones andinas de Bolivia, Argentina, Chile y Perú. Sin embargo, por su agradable sabor, se ha extendido a muchos lugares del continente. Se la elabora a partir de granos de maíz morado, que le otorga su característico color. Se le agrega azúcar, clavo de olor y canela en rama.

Al ser el maíz rico en minerales, vitaminas A, B y C, es muy saludable y ayuda a combatir la hipertensión, además de aportar beneficios para el metabolismo del cuerpo. Es una delicia tomarlo en los días fríos, acompañado de empanadas o alguna masa.

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