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En estos 11 meses de pandemia, expertos de diferentes potencias del mundo estudian todas las aristas del coronavirus: el comportamiento, los síntomas, las secuelas y todo lo relacionado a él. Recientemente, investigadores del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt de Nashville, Tennessee (EEUU), encabezados por el especialista Carlos Grijalba, estudiaron la transmisión en aproximadamente 100 hogares en los que alguien tenía Covid-19 de abril a septiembre. Según su reporte, miembros de cada domicilio completaron cuadros diarios de síntomas .

El resultado determinó que se produjo una transmisión significativa en los hogares, independientemente de si el paciente índice era un adulto o un niño. Tres cuartas partes de los miembros del hogar que dieron positivo al SARS-CoV-2 lo hicieron dentro de los 5 días posteriores a la enfermedad del paciente índice.

"Debido a que la transmisión domiciliaria del SARS-CoV-2 es común y puede ocurrir rápidamente después del inicio de la enfermedad del paciente índice, las personas deben aislarse inmediatamente al inicio de los síntomas, de una exposición de alto riesgo, o en el momento de un resultado positivo de la prueba. Al mismo tiempo que el aislamiento, todos los miembros del hogar deben usar barbijo cuando estén en espacios compartidos", señala.

Debido a que el aislamiento inmediato de las personas con Covid-19 puede reducir la transmisión en el hogar, aquellas que sospechen que podrían tener la enfermedad deben aislarse, quedarse en casa y usar un dormitorio y un baño separados si es posible. El aislamiento debe comenzar antes de buscar la prueba y antes de que los resultados estén disponibles. Retrasar el aislamiento hasta la confirmación de la infección podría perder la oportunidad de reducir la transmisión a otros, menciona el medio Intramed.net.
 
Los contactos domésticos cercanos del paciente índice también deben ponerse en cuarentena, en la medida de lo posible, en particular manteniéndose alejados de aquellos con mayor riesgo de contraer Covid-19 grave.

Para complementar las medidas preventivas a nivel comunitario sugiere la realización de pruebas frecuentes y sistemáticas en la comunidad con resultados rápidamente disponibles para permitir la pronta adopción de medidas preventivas.

Un hallazgo importante del estudio es que menos de la mitad de los miembros con infecciones confirmadas por coronavirus informaron síntomas en el hogar en el momento en que se detectó la infección por primera vez, y muchos no informaron síntomas durante los 7 días de seguimiento, lo que aumenta la posibilidad de transmisión por contactos secundarios asintomáticos.

Por ello, las personas que tengan conocimiento de un contacto cercano reciente con una persona infectada, como un miembro del hogar, deben ponerse en cuarentena en sus hogares y hacerse la prueba confirmatoria.

No obstante, los hallazgos de este estudio pueden estar sujetos a estas limitaciones.

1. El miembro inicial del hogar que experimentó síntomas se consideró el paciente índice, pero es posible que otros miembros del hogar se infectaran al mismo tiempo, pero desarrollaron síntomas en diferentes momentos o permanecieron asintomáticos. 

2. Aunque vivir en el mismo hogar puede conllevar un alto riesgo de contraer una infección, algunas pueden haberse originado fuera del hogar, lo que da lugar a tasas aparentes de infección secundaria más altas.

3. Las muestras respiratorias se recogieron por sí mismas y esto podría haber reducido la sensibilidad de las detecciones.

Estos hallazgos sugieren que la transmisión del SARS-CoV-2 dentro de los hogares es alta, ocurre rápidamente y puede originarse tanto en niños como en adultos.

La pronta adopción de medidas de control de enfermedades, como el autoaislamiento en el hogar y el uso de barbijo de todos los familiares puede reducir la probabilidad de transmisión en el hogar.

Recomendaciones

Los Centros para el Control y la Prevención de Estados Unidos elaboró una guía de cuidados para personas que conviven en espacios pequeños.

Limitar los riesgos
Si el hogar incluye a una o más personas vulnerables, entonces todos los miembros del hogar deben actuar como si cada uno de ellos tuviera un mayor riesgo de enfermarse. Debe protegerse y proteger a los demás.

Limite las salidas
Los miembros del hogar deben salir a la calle solo cuando sea absolutamente necesario. Los mandados esenciales incluyen ir a la tienda de comestibles, farmacia o citas médicas que no puedan postergarse. 

Para hacer las compras elija a uno o dos miembros del hogar que no tengan un mayor riesgo de enfermarse.

Use barbijo siempre que salga, evite las multitudes, mantenga el distanciamiento social.

Use formas de transporte que minimicen el contacto cercano con otras personas (como andar en bicicleta, caminar o usar su propio auto, ya sea solo o con otros miembros de su hogar).

En el transporte público mantenga la distancia social de dos metros tanto como sea posible.

Evite tocar superficies de contacto frecuente como pasamanos y lávese las manos o use desinfectantes lo antes posible luego de dejar su hogar.

Lávese las manos de inmediato después de volver a casa.

Mantenga la mayor distancia física posible de las personas de mayor riesgo de su hogar. Por ejemplo, evite abrazarse, besarse o compartir alimentos o bebidas.

Los miembros vulnerables deberían evitar cuidar a niños y enfermos.

Si personas de alto riesgo deben cuidar a los niños de su hogar, los niños bajo su cuidado no deberían tener contacto con personas fuera de su hogar. 

Separe a los miembros del hogar que estén enfermos.
Proporcione una habitación y baño separados para la persona enferma, si es posible. Si no puede brindarles una habitación y baño separados, intente separarlos de los otros miembros del hogar tanto como sea posible. 

Haga que solo una persona del hogar atienda al enfermo. La encargada de los cuidados debe ser alguien que no tenga un mayor riesgo de enfermarse gravemente y debe minimizar el contacto con el resto de la familia.

Identifique a un cuidador diferente para los otros miembros del hogar que requieran ayuda con la limpieza, el aseo u otras tareas diarias.

Si es posible, mantenga dos metros de distancia entre la persona enferma y los demás miembros del hogar.

Si necesita compartir la habitación con alguien enfermo, asegúrese de que la habitación tenga un buen flujo de aire.

Si es posible, abra la ventana y encienda un ventilador para que entre y circule aire fresco.

Si es posible, mantenga al menos dos metros de distancia entre las camas.

Duerma con la cabeza hacia los pies de la otra persona.

Coloque una cortina alrededor o instale otro separador físico (por ej., cortina de ducha, separador de habitación, cartulina de gran tamaño, edredón o colcha grande) para separar la cama de la persona enferma.

Si necesita compartir el baño con alguien enfermo, este debe limpiar y desinfectar las superficies que toca dentro del baño luego de cada uso

Si no es posible, la persona encargada de la limpieza debe: abrir las puertas y ventanas antes de entrar y usar ventiladores para aumentar la circulación de aire en el área.

Esperar tanto como sea posible antes de entrar a la habitación para limpiarla y desinfectarla, o para usar el baño.

Si está enfermo, no ayude a preparar las comidas. Además, debe comer separado del resto de la familia.