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El famoso 'don’t worry, be happy' parece un lema complicado de seguir, por ejemplo, para lo que ahora estamos viviendo. Sin embargo, siempre hay pequeñas cosas que podamos celebrar, incluso entre las paredes del hogar, para estar más felices. 

Estas son algunas pautas que pueden servir de referencia para ser feliz. Eso sí, hay que tener en cuenta que no es recomendable quedarse muchos días en el domicilio si existe la opción de salir; estos son consejos para etapas transitorias que duran días o semanas, como las cuarentenas por pandemia.

1. Comer bien

No existe una separación radical entre el cuerpo y la mente, y es por ello que si el organismo no está en buen estado, el estado de ánimo también será malo. ¿Cómo velar por ambos aspectos del bienestar sin salir de casa? Una buena idea para conseguirlo es no dejar de comer sano. El tiempo que se ahorre por no tener que salir del hogar se lo puede dedicar a cocinar recetas sencillas y nutritivas, que aporten todos los macronutrientes y vitaminas que se necesitan.

2. Mantener la vida social día a día

Para ser feliz es necesario contar con la participación de los demás. Sin embargo, el hecho de pasar todo el tiempo libre en casa puede llevar a la persona a que vaya olvidando poco a poco la costumbre de conversar con amigos, familiares y otros seres queridos. Esto es un error.

Por eso, aunque la cotidianidad haya cambiado, no se debe interrumpir la vida social. Hay que mantener un contacto habitual con las personas que importan, a poder 'ser' hablando con buena parte de ellas cada día.

3. Hacer ejercicios

No se trata solo de hacer ejercicios para mantenerse en forma. Aunque no importe demasiado ser una persona atlética o no, es importante mantenerse en movimiento. Se ha comprobado que el ejercicio aeróbico previene la aparición de la depresión y otros estados sicológicos dolorosos y, además, servirá para cuidar la salud arterial. Hay que evitar pasar mucho tiempo sin apenas moverse, algo que dispara el riesgo de desarrollar enfermedades y trastornos sicológicos, sobre todo en personas en situaciones de vulnerabilidad.

4. Organizarse 

Si se mantiene mucho tiempo lejos de la mirada y el control de los demás, puede ser que se vaya dejando abandonados los hábitos de organización como comer a cierta hora, trabajar en cierto momento del día, etc. Esto es un error, porque se puede caer en el “ya lo haré más tarde”, que tantos problemas trae a la larga, llevando a tener trabajo acumulado constantemente, a la vez que se tiene la falsa sensación de que se pueda cumplir con esas tareas en otro momento.

5. Dormir bien

Esto es fundamental y tiene que ver con el consejo anterior para ser feliz en casa. Si no se lleva un horario de sueño, es muy probable que se termine descansando menos de lo que realmente se necesita. Y hay pocas cosas peores para el estado de ánimo que ir siempre con sueño acumulado de días anteriores: no solo genera malestar, sino que, además, afecta negativamente a la capacidad para razonar, tomar decisiones acertadas, etc.

6. Aprovechar el potencial de internet para entretenerse

Internet está lleno de contenidos muy interesantes que pueden aportar al ocio de calidad. Eso sí, si se quiere evitar esa sensación de haber pasado dos horas viendo videos entretenidos, pero que no merecen acaparar todos los ratos libres, hay que preparar una lista de artículos, videos o videojuegos de interés para que aporten a lo que realmente se desea.

7. Practicar Mindfulness

El Mindfulness es una herramienta que ayuda a mantener a raya la ansiedad y los pensamientos intrusivos. Esto puede ayudar mucho, por ejemplo, a quienes deben pasar un tiempo sin salir de casa y a la vez se sienten preocupados por las cosas que podrían estar pasando más allá de las paredes de su hogar, es decir, en lugares en los que no se puede intervenir y que se sientas ajenos al control personal.

8. Aprender de forma autodidacta

Es importante darle sentido al día a día y para eso no hay nada como mantener activo un proceso de aprendizaje. Afortunadamente, hoy en día es fácil conseguirlo sin apenas salir de casa, gracias a la gran variedad de libros y de manuales que existen, y de Internet. Eso sí, es necesario mantener una disciplina y reservar algunas horas o minutos al día para dedicar ese tiempo a ir realizando progresos.