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Por disposición de la Organización Mundial del Turismo (OMT), dependiente de la Naciones Unidas, hoy se conmemora el Día Mundial del Turismo y es que en una fecha como hoy, en 1970, se aprobaron en la ONU, los estatutos de la OMT, y para darle mayor impulso y rendir homenaje a quienes trabajan en el sector y a la actividad que realizan, decidieron celebrar esta fecha.

Según la OMT uno de los sectores productivos más perjudicados por la pandemia del coronavirus fue el turístico, pues desde marzo se suspendieron todas sus actividades en el mundo entero y hace pocas semanas empezó a quererse reactivar. Esta entidad informó que aún están en riesgo de pérdida de empleo directo entre 100 y 120 millones de personas en todo el planeta.

Cuando se declaró pandemia al Covid-19 se cerraron las fronteras aéreas, terrestres y marítimas en todo el mundo. Ello significó que se cancelaron los vuelos comerciales internacionales, dejaron de funcionar los sitios turísticos, los hoteles, las agencias de viajes, los restaurantes, los centro artesanales, el transporte, todo lo que tenga que ver con la industria sin chimeneas se paralizó completamente, y, por ende, todas las personas que trabajan directa e indirectamente dejaron de tener ingresos económicos.  



Ciudades que eran invadidas por turistas como París, Roma, Londres, Bangkog, Madrid, Barcelona, Nueva York, Río de Janeiro o Buenos Aires, entre otras, quedaron desiertas, nadie las visitaba por miedo al coronavirus y porque estaba prohibido viajar.

El turismo recibió el golpe más duro de su historia. Nunca antes había sucedido algo parecido, ni durante las guerras, los desastres naturales o la crisis económica. Era la primera vez que la industria sin chimeneas paralizaba su estructura social y económica.

Expertos en este sector coinciden en que para salir de esta crisis hay que abrir las fronteras, unificar protocolos que cuiden la salud de las personas, así recuperar su confianza y que empiecen a viajar de nuevo, informa el diario El Comercio. Establecen que el turismo global pasa por su peor momento, entre enero y junio de 2020 se suspendieron 440 millones de viajes internacionales, lo que representó una pérdida de 460.000 millones de dólares.

El secretario general del OMT, Zurab Pololikashvili, comentó que nadie estaba preparado para esta crisis, pero hay que aprender de las lecciones del pasado, no tratar de reinventar o crear nuevos procesos de viajes. Reitera que se debe apostar a la coordinación para salir de este hueco.



Ello significa abrir las frontera
s de manera coordinada entre el sector público y privado. Reemplazar las medidas de cuarentena de 14 días para las personas que demuestren con estudios médicos que están sanas, y solo mantenerla para las enfermas. Además, recurrir a las nuevas tecnologías de salud, antes de que aparezca la vacuna, como los tests rápidos y seguros para quienes viajan.

Recomienda la adopción de protocolos globales de salud, higiene y seguridad, para que los turistas estén completamente seguros de que nada malo les pasará durante su viaje. Esto implica adaptarse a la nueva normalidad usando elementos de bioseguridad.

La OMT recomienda que esta crisis se tomada como una enseñanza que es repensar el futuro del turismo mundial. Ello significar valorar aún más y cuidar los sitios considerados de interés de visitar, sean estos naturales, ciudades, monumentos, playas, montañas, pueblitos rurales, cualquier lugar a donde le gusta ir a la gente.

Y es que antes de la pandemia se los estaba destruyendo, principalmente aquellos relacionados con la naturaleza. El consumismo y los desechos que dejan los visitantes estaban acabando con esos sitios. Se demostró que en seis meses de inactividad aquellos lugares se recuperaron un poco de la contaminación que llevan las personas.



En Bolivia

Vivian Lackovic, presidenta de la Cámara Nacional de Operadores de Turismo Conotur de Santa Cruz, coincide en que nunca antes la industria había sido tan duramente golpeada, que el sector cerró sus puertas durante seis meses con un gran perjuicio económico. Sin embargo, están trabajando para reactivar el sector.

Contó que ya algunas empresas han empezado a trabajar con grupos muy pequeños  de turistas, están yendo a lugares cercanos y siguiendo todos los protocolos de bioseguridad. Creen que para el primer trimestre de 2021 empezarán a ampliar sus ofertas de paseos, pues las condiciones de salubridad también mejorarán.

Ya hicieron una prueba con un viaje a Samaipata. Recorrieron el pueblo, las ruinas arqueológicas, vieron cómo atienden los restaurantes, los hoteles y los centros artesanales. Algunos aspectos están bien y se han adaptado correctamente a la nueva normalidad, y hay otros que deben mejorar, pero solo es cuestión de trabajar con los protocolos de bioseguridad, explicó la presidenta de Conotur Santa Cruz.

Para saber

La capital de Tailandia, Bangkok, fue en 2019 la ciudad más visitada por turistas en el mundo, con 25 millones de personas. Le siguen París con 22 millones y Londres con 20 millones de turistas. 

Sin embargo, Francia fue el país que más visitantes recibió, 85 millones en total, seguido por Estados Unidos, con 80 millones y España con 78 millones de turistas.

El lugar preferido por los visitantes es la torre Eiffel, en París. Las ciudades más románticas son Roma y Venecia, un lugar para regresar es la fuente de Trevi en la capital italiana y el mejor sitio para hacer compras es Miami, en EEUU.

Según el portal español Statista, especializado en turismo, EEUU fue el país más beneficiado económicamente por la industria sin chimeneas en 2019. Sus visitantes gastaron 214 mil millones de dólares, seguido por España con 79 mil millones de dólares y por Francia con 63 mil millones de dólares.



En Bolivia se recibió la visita de un millón cien mil personas en 2019, que gastaron 781 millones de dólares. El lugar preferido por los turistas extranjeros es el salar de Uyuni, en Potosí, y Samaipata, en Santa Cruz.