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Uno de los mayores placeres de la vida sin lugar a dudas es comer, sobre todo cuando se trata de alimentos sabrosos, elaborados con buenos y frescos ingredientes, a los que pocas veces se puede negar el paladar. Pero también se debe saber que la comida en abundancia, por muy rica que sea, no es saludable, que debe ser ingerida con medida y en horarios adecuados.

Las ciencias médicas han establecido hace muchos años que una persona que se alimenta de manera equilibrada, consumiendo en horarios correctos, como verduras, frutas, fibras, carnes blancas y rojas magras en cantidades medianas, lácteos y que toma abundante agua, tendrá más posibilidades de tener un cuerpo sano, y quien haga lo contrario, es decir que en su plato siempre haya comida grasosa, abundancia de carbohidratos e ingredientes muy procesados, con seguridad que subirá de peso y tendrá dificultades de salud.

Los alimentos que aportan más calorías y ayudan a subir de peso a las personas son las papas fritas, las comidas rápidas y las carnes procesadas. Y las bebidas como las gaseosas, principalmente las 'colas', y los refrescos de frutas que vienen envasados, también ocasionan acumulación de grasa en el cuerpo, informa el portal El Español.

El nutricionista boliviano Cristhian Paz explica que los alimentos ultra procesados tienen un alto contenido de calorías, que la mayoría de las veces vienen de carbohidratos simples, como el azúcar y grasas trans. Esa combinación no es saludable para el organismo, al contrario, le hacen mucho daño. 

Al acumular grasa corporal, consecuencia de la ingesta de esos alimentos, hace que se suba de peso, llegando hasta la obesidad, con todos los problemas de salud que trae consigo, como dolencias cardíacas, diabetes, hipertensión, problemas óseos, males respiratorios y hasta pulmonares, que se vuelven crónicos.



A estos problemas ocasionados por el exceso de peso corporal, se suma la falta de ejercicio que normalmente tienen estas personas, pues es común que  rechacen el deporte y el estiramiento de sus músculos por los kilos de más que tienen.

Algo que se debe tener en cuenta, dice Cristhian Paz, es que los alimentos que están muy procesados pierden sus nutrientes. Las frutas no tienen la misma cantidad de fibras que poseen cuando son frescas y naturales, igualmente se desperdician sus vitaminas y minerales. 

Dice que consumir alimentos procesados en cantidades moderadas, no todos los días y combinados con frescos y naturales, no es dañino.

Se debe evitar

* Papas fritas. Ya sean las tradicionales que se fríen en pedacitos rectangulares y acompañan a otros platos, o las que vienen en diversos tipos de bolsas o empaques, se encuentran en la cúspide de la pirámide de los alimentos más insalubres por la cantidad de carbohidratos y grasa que tienen. Son auténticas 'bombas calóricas'.

* Comidas rápidas. Incluyen las hamburguesas, pizzas, panchitos, sandwiches de carne, pollos a la broaster, entre otros. Tienen exceso de calorías, grasas e ingredientes muy procesados con condimentos y conservantes. Son considerados como los peores alimentos para la salud, no solo engordan sino que hacen daño al sistema digestivo en general.

* Carnes procesadas. En 2015 la Organización Mundial de la Salud OMS publicó un informe en el que se establece que estos alimentos son carcinógenos para los humanos. Entre ellos están los diferentes tipos de chorizos, paté, mortadela, carne de res y de cerdo conservada, que llevan muchos conservantes y condimentos, causantes en buena medida de la obesidad. 



* Gaseosas. Estas bebidas son tan populares que en cualquier esquina se las encuentra para comprar. Sus envases son prácticos y sus campañas publicitarias tan eficientes que hacen pensar que el mundo no existe sin ellas, llegando a ser adictivas. Sin embargo son responsables de algunas enfermedades estomacales, de la subida de peso y hasta de males cardíacos. Ya sean las tradicionales gaseosas negras o las de frutas, son dañinas a la salud, más aún cuando vienen acompañadas a una comida rápida.

* Jugos de frutas envasados. Aunque su publicidad indica que son naturales, elaborados con la pulpa de vegetales frescos, que contienen todas las vitaminas de las frutas, son dañinos para la salud, pues tienen una gran cantidad de azúcar o edulcorantes sintéticos, además de conservantes y componentes químicos que activan la formación de grasa en el cuerpo.