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Todos tenemos niños pequeños en nuestras vidas, sean hijos, sobrinos, primitos, ahijados, y casi todos tenemos un smartphone con acceso a redes sociales. Muchas veces colgamos fotos en Facebook, Twitter o Instagram de niños pequeños sin pensar.

Si es así podés estar cometiendo un grave error. En internet no solo están tus amigos y familiares, también hay gente mala y dañina. Y que vean las fotos de niños que publicás puede ser muy peligroso si no tomas ciertas precauciones básicas muy importantes para proteger su privacidad y seguridad. Así si tenés unos hijos guapísimos o unos sobrinos guapísimos podés seguir publicando sus fotos en tus cuentas.

Facebook tiene diversas opciones para “resguardar” la privacidad de los usuarios, sin embargo hay que entender una ley básica en la Internet, sí en verdad es privado, no lo publiqués. Puede haber cientos de candados para evitar filtraciones de material o contactos indeseables, pero nunca existirá mejor opción que la prudencia.

Twitter también te ofrece una opción para proteger tus Tweets y que éstos no puedan ser vistos por cualquier persona a menos que vos autorices el “follow” o que te sigan, sin embargo la red del pajarito azul no tiene un filtro para censurar imágenes de ningún tipo.

Indudablemente Facebook y Twitter, por mencionar las dos redes sociales más populares, son herramientas muy importantes para la comunicación de los seres humanos en el Siglo XXI y sería absurdo prohibir o censurar las imagenes de tus retoños.

En menos de 10 años, Facebook ha logrado conectar (directa o indirectamente) a más de mil millones de usuarios, Twitter rebasa los 600 millones de usuarios. En ambos casos, incluyendo además otras comunidades como Youtube, Instagram y Pinterest, la información se genera, se transforma y circula.

Pero antes asegurate de que cumplís los siguientes consejos para colgar fotos de niños en redes sociales sin peligro.

1. En la foto no debe aparecer nunca ninguna pista sobre los lugares que frecuenta, como su colegio o un parque.

2. Nunca fotografiarlos junto a tu vehículo y mucho menos que salga la matrícula del mismo.

3. No añadás datos a la foto que puedan identificar al menor. Por ejemplo, no pongás su nombre o apellidos al nombre del archivo de la foto.

4. Nunca, nunca, nunca publiqués información sobre los horarios del niño y las actividades que realiza habitualmente.

5. Cuando publiqués una foto de niños no incluyás información que haga pensar que están solos. Prohibido decir “los echo mucho de menos cuando trabajo”

6. No publicar fotos que incluyan uniformes del colegio o camisetas identificativas de sus equipos. Evitá credenciales que permitan a un extraño localizarlos.

7. Si haces la foto con un móvil o tableta con GPS asegúrate de que la función de localización está desactivada o que esos datos se han borrado. Si lo está se podría rastrear dónde se hizo la foto y encontrar al niño.

8. Compartí esta información con tus amigos y familiares y pediles que no publiquen fotos de tus hijos sin tu consentimiento.

9. Recordá que tras publicar una foto de tu hijo en Twitter o Facebook, incluso aunque la compartas solo con tus amigos, debes dar por hecho que desde ese instante es completamente pública. Y hagás lo que hagás es posible que jamás seas capaz de eliminar esa foto de internet.

10. Además de su propia seguridad, las fotos que publicás son de menores, aún inconscientes del impacto que pueden tener en sus vidas. Imaginá que cuando te hacés adulto tenés toda tu vida fotografiada y publicada en internet sin que hayás podido tomar una decisión responsable y madura sobre si te parecía bien o no. ¿Te gustaría? Debés ser el responsable, no publiqués fotos que te parecería mal que fueran públicas de ser tuyas.

Finalmente borrá las fotos de tus álbumes después de algunos días y compartí esta información para que todos tomen conciencia de cómo hacer bien las cosas.