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La capital del entretenimiento y de la vida social, Santa Cruz de la Sierra, pasa por su peor momento en cuanto a realización de eventos debido a la crisis por la pandemia. 

Sin embargo, la industria de la organización de eventos se acomoda a las circunstancias, busca la forma de que estos actos se realicen, aunque sea íntimos. Como no puede haber celebraciones multitudinarias, se optó porque se lleven a cabo de día. Muchos empiezan al mediodía y hasta las 20:00, sobre todo cuando se trata de matrimonios, que son los acontecimientos sociales que más se están realizando, cuenta Ximena Jiménez, de XX Corporation.

Explica que al principio de la pandemia todos los eventos se suspendieron, algunos se postergaron para otras fechas y otros se dejaron de lado definitivamente. Cuando hubo flexibilización, se activaron las bodas, que eran realmente pequeñas, con no más de 20 invitados y duraban poco tiempo.



Así, vieron que en Santa Cruz, por el buen clima, la existencia de lugares abiertos hermosos y porque la situación lo ameritaba, era necesario darle un giro a las celebraciones; tenían que ser al aire libre, de día y con pocos invitados.

Quienes intervienen en la realización de los eventos sociales, principalmente bodas, se adaptaron. Los decoradores optaron por arreglos más naturales, con flores y mucho follaje, más simples porque se trataba de fiestas de día, pero igual elegantes. Los diseñadores de modas ofrecen a las novias vestidos sencillos, sin brillos y más tipo campestre. 

Los chef proponen menús menos elaborados, pues el acontecimiento tiene menos tiempo de realización.

La tecnología también se hizo presente. Como algunos eventos tenían pocos invitados, los anfitriones optaron por comunicarse de manera virtual con otros familiares y amistades. Las felicitaciones llegaban por pantallas o proyectores.



Esta modalidad es más frecuente en los eventos corporativos, en los que se invita a mucha gente a presenciar el lanzamiento de un producto o de un servicio vía internet. Mientras, en el lugar de origen hay pocas personas, no más de 10, entre ejecutivos, funcionarios y azafatas.

Eliana Terrazas, de MiaBoda, cuenta que los cumpleaños ahora tienen un grado de conciencia social y se reconoce que lo más importante es la salud, más que cualquier festejo. Tienen pocos invitados, que son básicamente la familia, en algunos casos únicamente el agasajado con su pareja y sus dos o tres hijos, y nada más.

Y es que el cruceño es alegre y fiestero, y muchos quieren celebrar su cumpleaños aunque sea pequeño, pero que no pase desapercibido. Algunos se visten elegantes, encargan una decoración especial para su casa, con torta y comida, sin faltar el tradicional Cumpleaños feliz.



La celebración es de día, mayormente al aire libre, con pocos asistentes, pero donde abunda el entusiasmo, dice Eliana Terrazas. 

El decorador Francisco Mercado explica que para febrero no le han encargado ni una decoración de boda, ni de quinceañera, ni de cumpleaños o evento corporativo. Sus clientes han decidido pasar sus eventos para marzo y abril, cuando creen que la situación sanitaria mejorará.

Dice que él ahora solo hace arreglos florales individuales, chicos y medianos, que le encargan para cumpleañeras o novias. También realiza para velorios, que obviamente tienen un diseño diferente y especial.



Todos quienes forman parte de la industria de los eventos en Santa Cruz coinciden en que están siendo golpeados muy fuertes por la pandemia. Que el trabajo ha bajado notablemente, que más del 60% de las celebraciones se han postergado o suspendido, que han tenido que dejar cesante al menos al 50% de su personal, que los costos han bajado por lo que tienen menos ganancias.

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