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Su historia ya es conocida en todo el mundo. Es una boliviana de pollera que hace 31 años, por necesidad y por el deseo de independizarse, decidió abrir un puesto de comida callejera que ofreciera algo sabroso y diferente a lo que ya había en las aceras de La Paz y optó por adoptar el relleno de papa y crear sus propias variaciones.

Fue solo cuestión de tiempo y mucho sacrificio para que los rellenos de doña Emiliana Condori se vuelvan casi una parada obligatoria en la zona central de la ciudad maravilla, pero, ahora, esa popularidad traspasó fronteras y llegó a todo el mundo gracias a la docuserie Street Food: Latinoamérica, que se estrenó hace dos semanas y que la tiene como una de sus protagonistas.

'Doña Emi', nombre que también adoptó su negocio, igual fue una de las protagonistas del programa radial Qué Semana, de EL DEBER Radio, este sábado. Vía Skype, desde la sala de su casa ubicada en la zona de Pampahasi, se animó a compartir los secretos de su plato estrella, que hoy se vende en cinco puestos acomodados en distintos rincones de La Paz, y habló del empoderamiento de la mujer de pollera.

"Al principio me sentí un poco incómoda y desconfiaba (durante la grabación), pero después fuimos charlando y me fui acomodando. Fueron muy buenos los gringuitos. No los entendía ni ellos me entendían, más era que hablábamos por traductor nomás", contó sobre su primera experiencia frente a las cámaras.

Condori, de 54 años, relató que la producción extranjera la acompañó durante algunos días desde las cuatro de la mañana, hora en la que comienza sus labores, y que quedaron fascinados con su cocina.

La madre de dos hijas confesó que los años y el trabajo ya le han pasado factura a su cuerpo y que pronto piensa heredar a su descendencia la microempresa, en la que emplea a ocho personas, todas de su familia.

A causa del cansancio también fue reduciendo su menú, que antes tenía rellenos de yuca, chuño, papa, arroz y plátano. Hoy se quedó solo con los tres últimos, pero a la gente le encantan, más aún después de haberla visto en la TV.

Dice que el amor es el ingrediente principal de sus rellenos, hasta más importante que la papa imilla que utiliza. 

"Se debe cocinar con cariño y con amor. Luego haces cocer la papa, desde 15 a 30 minutos, dependiendo de la variedad, y haces el jigote sin condimentos. Luego armas los rellenos y a freir", reveló en su receta la emprendedora.

Acompañadas de ocho variedades de salsa, también de su creación, estas delicias se ofrecen en sus puestos de la parada de El Alto, en la avenida Mariscal Santa Cruz, en la calle Genaro Sanjinés y al frente y también en plena plaza San Francisco.

Otro tema que se plantea en el capítulo 6 de la docuserie es el de la discriminación de las mujeres de pollera. Emiliana considera que esta continúa existiendo, aunque menos.

"Las señoras de pollera ya son profesionales, ya no son solo artesanas. Son emprendedoras", manifestó.

También relató que su relleno le gustó tanto a un cruceño que lo probó hace algún tiempo, que le propuso crear una cadena de locales en el Oriente boliviano. No es algo imposible para esta mujer, pues considera que "todo se puede, que nunca hay que dejar de perseverar, de amarse uno mismo y de trabajar".