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En marzo, el actor español Dani Rovira dejó paralizados a sus seguidores al anunciar en sus redes sociales que iniciaba el tratamiento de quimioterapia para combatir el linfoma de Hodgkin, un cáncer del tejido linfático que le fue diagnosticado. Desde entonces compartió la evolución y su lucha contra la enfermedad, que lo dejó bastante delgado y sin cabello, pero solo cinco meses despúes llegó la tan ansiada noticia.

"Hoy es el primer día del resto de mi vida. ¡Estoy curado! Todo acaba y todo empieza hoy", escribió ayer, sábado 15 de agosto, en Twitter e Instagram junto a una foto en la que expresa su fortaleza.

El actor y humorista, de 39 años, ganador de un premio Goya por su película más exitosa Ocho apellidos vascos, siempre se mostró positivo y tranquilo, pero esta vez confesó que vivió los "seis meses de subida a una de las montañas más duras".

"Al fin llegué a la cima y, creedme, las vistas desde aquí son preciosas y reveladoras. Nunca terminaré de agradecer a todas las personas (familia, personal sanitario, amigos, conocidos y desconocidos) que, de una manera u otra, han aliviado y ayudado en mi subida a esta gran escarpada. El ser humano es, de raíz, maravilloso y he podido comprobarlo", agregó.

No podían faltar unas palabras para su "compañera" a quien le agradece no soltarlo y compartir juntos "el peso de la mochila". Aunque no la nombra, se supone que es un mensaje para Claro Lago (30), con quien protagonizó su película más popular y con la que enamoró durante seis años, y aunque se tomaron unos meses de receso, otra vez están juntos. 

Sesiones de quimioterapia, de radioterapia y hasta memes de la enfermedad fueron parte de sus publicaciones, siempre con el toque humorístico del actor y figura de la TV, que también conformó el panel del popular programa El Hormiguero.


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Hoy es el primer día del resto de mi vida. ¡ESTOY CURADO! Todo acaba y todo empieza hoy. 6 meses de subida a una de las montañas más duras a las que me he enfrentado, pero al fin llegué a la cima y, creedme, las vistas desde aquí son preciosas y reveladoras. Nunca terminaré de agradecer a todas las personas (familia, personal sanitario, amigos, conocidos y desconocidos) que, de una manera u otra, han aliviado y ayudado en mi subida a esta gran escarpada. El ser humano es, de raíz, maravilloso y he podido comprobarlo. Gracias, compañera, por compartir el peso de la mochila, los avituallamientos y por estas irrepetibles vistas. 🧡 Gracias por la luz en la noche y la silla en el camino. Y por no soltarme... 🦦 🦦 Va por todos los que siguen subiendo cordilleras, y por todos los que, a pesar de darlo todo, no lo consiguieron. Estoy enamorado de la vida. No soy mejor que nadie pero, de lo que estoy seguro es de que el Dani que ha llegado a la cima, es infinitamente mejor que el que hace un año andurreaba por llanuras sin importancia. Y va por ti, querido amigo, héroe y profeta. Gracias por guiarme, Pablo. Tu mensaje y tu lucha sigue más presente que nunca. #siemprefuerte

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