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No tendría nada de malo que un viudo rehaga su vida, pero, si lo hace con la hermana de su difunta exesposa, no será muy bien visto.

Así dejó claro el escándalo que se armó en la farándula internacional tras conocer que el actor Ryan Dorsey, exesposo de Naya Rivera, actriz de Glee que murió ahogada en un lago hace dos meses, y la modelo Nickayla Rivera, hermana de la actriz, fueron vistos de la mano y, además, que se mudaron juntos a una casa en California.

El medio británico Daily Mail reveló que Dorsey, de 37 años, y Nickayla, de 25, se instalaron en una casa alquilada de tres habitaciones, donde se van a ocupar de la crianza de Josey, el hijo de Naya y Ryan que acaba de cumplir cinco años. 

El reportaje incluye imágenes de la pareja bajando sus pertenencias del camión de mudanza, luego pasando el rato en el jardín y de compras tomados de la mano. 

"Estuvieron divirtiéndose y charlando todo el tiempo. Obviamente se están ayudando mutuamente a levantarse el ánimo'', dijo un testigo después de verlos juntos en un local de la cadena de supermercados Target.

Al parecer, Dorsey y Nickayla comparten la crianza del niño que fue rescatado de morir ahogado por su madre, que no resistió y se hundió en el lago Piru de California. 

La protagonista de Glee y Dorsey estuvieron casados de 2014 a 2018, pero mantenían una muy buena relación y tenían la tenencia compartida de su hijo.

Sale en su defensa

Después del polémico reportaje, Nickayla salió a defenderse de las críticas en Instagram. “En el momento más oscuro de mi vida, lo único que importa son mis amigos y mi familia. No me preocupa cómo se ven las cosas porque nadie puede ver cada momento de angustia que todos soportamos”, escribió.

"Lo que más importa es que he aprendido a mostrar compasión, no a juzgar a los demás y nunca dar por sentado un momento de la vida. Espero que todos puedan hacer lo mismo ", finalizó.

Dorsey optó por el silencio al respecto, pero tras la muerte de su exesposa le dedicó un emotivo mensaje:  “Esto es tan injusto... no hay suficientes palabras para expresar el agujero que dejaste en el corazón de todos. No puedo creer que esto sea la vida ahora. No sé si alguna vez lo creeré. Te extrañamos. Siempre te amaremos”, anotó en sus redes en ese entonces.

Naya fue reportada como desaparecida el 8 de julio después de que su hijo fuera encontrado dormido en en un bote alquilado en medio del lago. Su cuerpo sin vida fue encontrado flotando cinco días después y su muerte declarada como un ahogamiento accidental. El pequeño Josey le dijo a la policía que él y su madre fueron a nadar y que ella lo subió al bote y luego gritó ayuda hasta desaparecer en al agua.