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Cuando los españoles llegaron a América a finales del siglo XV, se toparon con que la gente que habitaba el continente consumía de diferentes formas el maíz, un alimento nutritivo y saciador. Después de llevarlo a sus platos se dieron cuenta de que el pelo de la mazorca también era muy bueno para la salud.

Empezaron a guardarlo para luego ser consumido en infusiones, pues descubrieron que su bebida caliente era diurética, reducía las inflamaciones, calmaba las irritaciones y disminuía el crecimiento bacteriano en el organismo porque contiene vitaminas A y C y tiene minerales como magnesio, zinc y fósforo.



La nutricionista boliviana Fernanda Edith Miranda recomienda tomar infusión de pelo de choclo a las personas que tienen problemas con el sistema urinario, sin que ello signifique que abandonen su tratamiento médico, lo mismo quienes se ponen a menudo nerviosos. 

La forma más sencilla de preparar un té es retirar la pelusa de la mazorca y colocarla en un plato hasta acumular tres cucharadas grandes, quitarle la chala que pudo haber pasado y poner a hervir un litro de agua en un recipiente. Una vez haya ebullición colocar el pelo en el agua caliente entre cinco y siete minutos hasta que se amarillee, luego colar y pasar el líquido a otro recipiente. Se puede consumir con miel.



Tres o cuatro tazas de té al día es la medida recomendada.

La infusión de pelo de choclo es una bebida antigua, que se consumía mucho en los pueblos a los que no llegaban los medicamentos, para dolores articulares, presión alta, congestionamiento, malestares en la cabeza y tensión muscular, explica el portal de salud Mandal.




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