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Muy feliz y muy ansioso por volver a actuar en Bolivia, luego de tres años de ausencia, Ezequiel Cwirkaluk, más conocido como El Polaco cantará este jueves 10 de enero  en un  concierto en el Arena Show Time.
¿Cómo sobrellevaste la pandemia como artista?
Gracias a Dios pude continuar haciendo cosas en la televisión, una telenovela de Pol-Ka (La 1-5/18, somos uno) también estuve en el MasterChef. Entonces la cosa se fue llevando. Obvio que más costó seguir con la música, porque no se podía estar presencialmente con las personas, pero hice varias actuaciones en streaming, todo mientras preparaba mi nuevo disco, que, si Dios quiere, estará listo para el mes que viene.

Este nuevo disco llega en un momento muy emotivo y triste para vos, luego de la muerte de tu padre el año pasado. ¿Qué características tendrá este trabajo a partir de este lamentable episodio de tu vida?
El disco se llamará El Ángel que me guía desde el cielo
y, sí, es un homenaje a mi padre. El título refleja todo lo que veo, que él me está acompañando y me están pasando cosas hermosas. 

En 17 años de carrera, tenés 15 discos grabados. ¿Qué balance haces de lo conseguido?
El balance se resume en una palabra: gracias. Soy un agradecido con la gente de Argentina, de Bolivia, de Uruguay, de México, Chile y con todos los que nos acompañan desde el primer día, es un agradecimiento por darnos la fuerza para salir adelante. 

La música también te ha permitido encontrarte con artistas de diversos ámbitos con los que has compartido tu trabajo, desde Bahiano, hasta los Ángeles Azules…
Hoy en día la música está muy abierta, se puede combinar muchos géneros; de hecho, en el nuevo disco, que lo considero el mejor de mi carrera, vienen varias sorpresas de ese tipo. Ahora estoy lanzando la canción Pídeme la luna, un remix de Leo Dan.

Todo un héroe de la canción Leo Dan…
Leo Dan en mi familia fue una especie de trauma, porque lo escuchábamos tanto con mis hermanos, que, ya cuando teníamos nueve años, llorábamos por las mujeres. Pero sí, Leo Dan es un grande, un groso total. 

¿Cómo ves la movida tropical actual en Argentina?
La veo muy bien, hay un montón de bandas nuevas. Está bueno que las cosas cambien, la música es como las modas, los chicos escuchan toda clase de ritmos. No me molesta para nada lo nuevo, si a la gente le gusta y lo elige es porque está bueno. 

¿Qué significó la incursión en la televisión para El Polaco?
La televisión me abrió muchas puertas. Permitió que me conozca desde una señora mayor hasta los niños, eso es hermoso. Estuve en un programa muy importante, como el Bailando por un sueño, de Marcelo Tinelli, donde bailé en cinco temporadas. 

Recientemente volviste a MasterChef…
El año pasado estuve en una producción de Canal 13 y por razones de contrato y de la competencia entre canales no había podido estar en MasterChef, donde casi llegué a la final. Entonces, recién me invitaron a un programa para mostrar una receta a los chicos y la pasé muy bien. 

¿Qué es lo que más te gusta cocinar?
Vareniki, que es un plato tradicional de la cocina ucraniana, una especie de pasta, que va con pollo. Después, por supuesto, no puede faltar el asado en mi menú.

Te dicen El Polaco por tu apellido y ascendencia, pero también se decía que sos ucraniano. ¿Cómo es la historia?
De chico me decían que era polaco, luego comencé a crecer y me decían que era ucraniano. Entonces, averigüé acerca mis ancestros y descubrí que soy polaco nomás. Pero tengo parientes por parte mi abuela en Ucrania. 

¿Qué son para vos Sol Celeste, Alma y Abril?
Mis tres hijas son todo, me salvaron la vida, prácticamente. Ellas fueron el cable a tierra, el pilar, el motor para que cada día me levante y trate de continuar. Fui padre de muy chico, a los 19 años, a medida que uno va creciendo va teniendo más conciencia de lo importante que es ser padre. Esas tres nenas son mi orgullo.

¿Crees que los shows por streaming son el futuro de la música?
Espero que no. Me gusta más cara a cara. Por eso cuando me propusieron una gira por Bolivia no dudé en volver, porque una cosa es que te hablen por teléfono y te miren en una pantalla y otra es estar en persona. No hay nada más lindo que un abrazo, tenemos que abrazarnos más fuerte que nunca, estamos en tiempos difíciles de enfermedad y de muerte, pero yo creo mucho en Dios. Y Dios es amor.

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