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En 2012 el príncipe Harry, que en ese entonces estaba soltero y era rebelde, visitó EEUU. Fue a Las Vegas donde protagonizó uno de los capítulos más vergonzoso de su vida, fue fotografiado desnudo, en juego junto a sus amigos y unas chicas, en la suite de un hotel. De ahí se puso serio y viajó a Whashington D.C., en una visita de Estado, donde lo esperaban en la Casa Blanca los entonces presidente y vice, Barak Obama y Joe Biden, con sus respectivas esposas.

También estuvo presente en una recepción en honor de los veteranos heridos en combate, pues el príncipe ha participado en enfrentamientos bélicos, en Afganistán, y sabe del sufrimiento de los soldados. Allí conversó bastante con Jill Biden, que tenía un hijastro que había estado en una guerra y también conoce muy bien el tema.

Después los esposos Biden fueron a Londres, donde Harry fue uno de sus anfitriones. Volvieron a conversar sobre las guerras, los soldados y el daño que causan los enfrentamientos bélicos. Hubo química entre los tres y casi todo el tiempo que los segundos mandatarios estadounidenses estuvieron en el Reino Unido lo hicieron en compañía del joven príncipe.



En los Juegos Invictus que se desarrollaron en Toronto 2017 y en Sidney 2018 volvieron a coincidir. Se sentaban juntos en las graderías de los estadios para ver las competencias, iban a los restaurantes y participaban en las entregas de medallas a los ganadores.

La amistad se cimentó más, sobre todo entre Harry y Jill Biden. El príncipe volvía a cruzar el Atlántico y en cada visita a EEUU se reunía con la esposa de Joe Biden aunque ella ya no era la mujer del dignatario de estado. 

En una oportunidad Joe comentó a manera de broma que su mujer mucho hablaba con el príncipe Harry, que hacían coincidir sus viajes para reunirse, iban a comer juntos y estaban desarrollando juntos algunos proyectos solidarios. Dijo que una vez le preguntaron "donde está tu esposa?" y él con toda sinceridad respondió "salió a cenar con el príncipe Harry", cuenta la revista Vanity Fair.



Durante la reciente campaña electoral en EEUU, Harry y su esposa Meghan Markle tuvieron problemas con la corona británica, cuando expresaron públicamente su apoyo a Joe Biden, pidiendo a la gente que vote por él para presidente. Los integrantes de la realeza no pueden opinar sobre política partidista, menos inclinarse a favor de un candidato.

La posesión de Joe Biden como presidente de EEUU será el 20 de enero de 2021, en Whashington D.C., momento en el que también Jill Biden asume el cargo de primera dama. Ya circula el rumor de que una de las parejas invitadas a este acto serán el príncipe Harry y Meghan Markle, al ser amigos de la pareja presidencial.