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La historia del rey emérito de España, Juan Carlos I de Borbón, sigue escribiéndose y parece que faltan aún varios capítulos por registrarse. Luego de que comunicase a su hijo, Felipe VI, por medio de una carta, que se iba de su país para no perjudicarlo, se supo que viajó en auto a Portugal y de ahí se trasladó a República Dominicana.

Allegados al exmonarca expresaron que iba a estar de paso en la finca de la familia portuguesa Brito e Cunha-Espirito Santo, cerca a Estoril, con quienes tiene una gran amistad desde la época de su niñez en que vivía en Portugal.

De allí y luego de descansar, voló a La Romana, una ciudad situada en una de las zonas más exclusivas y hermosas de República Dominicana, donde tienen sus casas famosos, como Julio Iglesias y en vida Óscar de la Renta.



Se quedará en el complejo turístico Casa de Campo
, de propiedad de su amigo José 'Pepe' Fanjul, un multimillonario, empresario azucarero e inmobiliario cubano, de origen español, con quien tiene una fraterna relación desde hace muchos años, informó el diario La Vanguardia. 

Su amigo le ofreció lo mejor de sus propiedades a orillas del mar Caribe, el tiempo que él vea conveniente, con todos los lujos inimaginables. Una gran casa de estilo dominicano clásico, con siete dormitorios, dos suits, un living con amplios ventanales desde los que se ve el mar, dos comedores y una cocina espaciosa. También tiene una sala de cine, un gran jardín a orillas de la playa, con piscina, gimnasio, sauna y senderos para caminar. 



Lo que no se sabe es con quienes está acompañado. Se cree que el hermetismo es para proteger al exrey del acoso de la prensa, en un acuerdo con el Gobierno de España, manifiesta el portal 24horas.

Convulsión política

Los malos pasos que dio Juan Carlos I hizo que el actual gobierno de España, a cargo del PSOE en coalición con Podemos, pida a la Casa del Rey, que maneja todos los asuntos relacionados con la monarquía, que el emérito primero abandone la residencia oficial de La Zarzuela, luego que renuncie a su investidura real y después que se vaya de su país.

Consiguieron que el exrey deje La Zarzuela y que abandone España. Mantiene su título de emérito y el tratamiento de majestad, porque no ha sido enjuiciado, informó el Gobierno español.

Ello enfrentó a los dos partidos políticos que integran la administración española. PSOE quiere que todo se quede como está, que Juan Carlos se vaya y mantenga su título de rey emérito. Sin embargo, sus socios no solo quieren quitarle los tratamientos y privilegios reales, sino que sea enjuiciado y que se llame a un referendo para consultar si el pueblo sigue queriendo vivir en monarquía.

¿Qué pasó?

Juan Carlos I, el rey que condujo la transición a la democracia de su país al ratificar la Constitución Española en 1978 y que en 1981 se convirtió en héroe al impedir un intento de golpe de Estado a cargo de un grupo de militares, ahora es criticado y vilipendiado, por errores personales y asuntos amorosos que afectaron no solo a su imagen, sino a la institucionalidad de la corona.

En 2012, cuando España pasaba por una grave crisis económica y social, se publican en diarios europeos fotos de un viaje que hizo el rey Juan Carlos a Bostsuana, un país africano en donde está prohibido cazar elefantes.

Pues él fue a eso, de safari, a cazar y matar esos animales. Y no estaba solo, lo acompañaba un grupo de amigos, entre ellos la aristócrata y guapa Corinna Larsen, que en aquella época estaba casada con un príncipe alemán, amigo del monarca español.



A la bella princesa el monarca hispano la llamaba 'entrañable amiga', se veían frecuentemente y varios diarios de Europa aseguraban que entre ambos había una relación sentimental, que el paso del tiempo confirmó y sobre todo los regalos que recibió la rubia de manos del Borbón.

Para desgracia de Juan Carlos durante ese viaje se cayó, se quebró una cadera y tuvo que ser llevado de emergencia a España para que lo operen y su viaje secreto se hizo público.

A la salida del hospital el entonces rey dijo a la prensa: "Me he equivocado, no volverá a suceder", admitiendo sus errores. Primero de violar las leyes de Botsuana donde no se puede cazar elefantes, luego realizar un viaje de placer con sus amigos pagado por el Estado español y confirmar que estuvo acompañado por su 'amiga entrañable'.

Las relaciones de Juan Carlos con su esposa, la reina Sofía, se deterioraron. Se especula que ella sabía de su relación con Larsen, pero ahora estaban más distanciados que nunca. Ello se evidenció cuando el exrey estaba internado en el hospital, la soberana lo visitaba solo 20 minutos por día y siempre con un semblante serio, con disgusto.

En junio de 2014 Juan Carlos vuelve a estremecer a España. Esta vez al anunciar su abdicación. Renunciaba a la corona de su país luego de 39 años de ser monarca. Lo hacía en favor de su hijo y heredero Felipe de Borbón y Grecia, para no perjudicar la institucionalidad de la monarquía y darle continuidad a su linaje.

Las cortes de España, diputados y senadores, aceptaron que mantenga el tratamiento de majestad, que obtenga el título de rey emérito, que siga perteneciendo a la familia real y que reciba una pensión por parte del Estado.

Todo ello se mantuvo hasta el año pasado. Llegó lo peor para Juan Carlos, su amiga entrañable, Corinna Larsen habló de más y contó que el rey emérito tenía cuentas no declaradas en Suiza, que había recibido un soborno de 100 millones de dólares de autoridades sauditas por la adjudicación de la construcción de un tren de alta velocidad, que a ella le había regalado 65 millones de dólares y un apartamento en Londres, además de otros actos financieros reñidos con la ley.

La ley española empezó a investigar a Juan Carlos en España, Suiza y el Reino Unido. A pesar de que no fue llevado al banquillo de los acusados su imagen se fue en picada. Nunca antes estuvo tan mal y la monarquía perdió credibilidad.

El Gobierno de España y el rey Felipe VI se reunieron para ver que hacían con el emérito, pues día que pasaba perjudicaba a la corona como institución. Ya se le había quitado su pensión vitalicia y se llegó a un acuerdo, que se vaya del país, por un buen tiempo.

Y así fue. Juan Carlos de Borbón le escribió una carta a su hijo en la que le anunciaba que dejaba España, para no causar problemas a su reinado y al país. La Casa del Rey y el Gobierno solo confirmaron que el exmonarca se iba, pero no hicieron ni un solo comentario, ni contaron sobre su destino.



La reina Sofía no lo acompaña. Ella está actualmente en el palacio de Marivent, en las islas Baleares, junto a su hermana la princesa Irene de Grecia, pasando sus vacaciones de verano. Allí, la soberana emérita se encontrará con su hijo, el rey Felipe VI, la esposa de él, la reina Letizia, y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.