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Forma parte de la cultura popular de Oriente y de Occidente del mundo. Se lo toma de diversas formas, en diferentes horarios y, después del agua, es la bebida más consumida del planeta. Hoy se celebra el Día Internacional del Té y muchas personas hacen un brindis por su agradable sabor, su aromático olor y sus múltiples propiedades de bienestar para la salud.

Ahora que se vive en cuarentena, una tacita de té en el desayuno, 20 minutos antes y después del almuerzo y a la media tarde, cae muy bien a cualquiera, siendo aquellos los horarios recomendados por nutricionistas para consumir esta bebida.

Se recomienda que el té sea consumido no muy caliente, máximo a 60 grados centígrados. El agua no debe estar hirviendo, porque sino se pierden las propiedades de la bebida. Si se lo endulza, no se debe usar mucha azúcar, es preferible recurrir a la miel o edulcorantes naturales. El té no tiene que estar en el agua por más de cinco minutos y no se deben escurrir las bolsitas, porque puede tornarse amargo.

Un poco de historia

El té llegó a Europa de la India. Lo llevaron primero los portugueses a finales del siglo XV y, después, los holandeses lo popularizaron y los ingleses lo adoptaron convirtiéndolo en una de sus bebidas preferidas, que le da identidad al carácter británico.

Del Viejo Continente el té llegó a América con la conquista, donde fue adaptado con beneplácito. En amplias regiones de EEUU, Brasil y Argentina se cultiva masivamente esta bebida.

En algunas regiones como Japón, China, India e Inglaterra, tomar el té es todo un ritual, una ceremonia con mucho significado cultural y hasta religioso. Desde la forma de sentarse para consumirlo, agarrar la taza o el recipiente, la forma de llevarlo a la boca y consumirlo tiene significados en las sociedades milenarias de Oriente. 

Bolivia produce el té que consume. Se cultiva en los Yungas, el Chapare y Alto Beni, que luego es industrializado y distribuido a escala nacional.

¿Qué tipos de té existen?

Hay diversidad de clases de esta bebida. El más popular, por sus cualidades curativas, es el té verde. También existe el negro, que se consume más en acontecimientos sociales, además del blanco, el azul, el rojo y la combinación de algunos de ellos.

Algunos también lo diferencian por su origen. El té chino, que es más aromático, y el indio, más relajante.

¿Por qué es bueno tomar té?

Por muchas razones, porque, además de ser agradable al paladar, es saludable. El nutricionista boliviano Cristhian Paz explicó que el té es antioxidante, es decir, que ayuda a retrasar el proceso de envejecimiento y repara las células dañadas. Fortalece el sistema inmunológico, ya que su contenido en flavonoides y vitamina H asisten al buen funcionamiento de las defensas del cuerpo, tan necesario en estos tiempos de coronavirus.

También ayuda a reducir accidentes cardiovasculares, pues evita que se formen coágulos en la sangre y disminuye la presión arterial, manifestó el experto.

El té tiene compuestos taninos, que aportan con flúor natural, que protegen la dentadura, evitan la formación de caries y fortalece el esmalte de los dientes.

Mantiene hidratado el cuerpo humano, ayuda a la digestión y a superar la intolerancia digestiva, pues es antiinflamante y ayuda a aliviar los calambres en el estomago.

Componentes

El té es una planta de la familia de las Camellia Sinensis, contiene cafeína, ademas de varios tipos de minerales como magnesio, manganeso, fósforo, potasio, hierro, flúor y algo de vitaminas A, B, C, E y P, que aportan al fortalecimiento del cuerpo.

La pandemia y, en general la vida rápida, que se lleva en la actualidad, hacen del té una bebida muy solicitada como relajante. Tiene una sustancia llamada L-Teanina que tiene efectos calmantes, reduce los niveles de ansiedad, los nervios y el estrés.

Aporta a mantener la mente lúcida, concentrados y enfocados en la actividad que se está realizando, por lo que es recomendable su consumo en las horas laborales.

En el Día Internacional del Té nada mejor que brindar por una de las bebidas más agradables, saludables y populares del mundo, el té.