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Este mes tenía que ser de homenajes a la diva de las pasarelas mundiales, la modelo británica Naomi Campbell (50), porque se presentó la reedición de un libro biográfico en el que cuentan cómo fue su vida y el esfuerzo que tuvo que hacer para triunfar en el modelaje. Sin embargo, una demanda presentada en Londres por su exnovio, el empresario ruso Vladislav Doroni (57), le aguó la fiesta.

La expareja de la maniquí la acusa de no devolverle el dinero que le prestó entre 2008 y 2013, cuando sostenían una relación sentimental. También de quedarse con joyas y artículos que eran de propiedad del ruso. Por ello es que pide ser indemnizado con tres millones de dólares, informa la cadena de noticias Caracol.

Campbell aún no ha respondido a la demanda y se espera que sus abogados lo hagan en los próximos días, pues la acción judicial ya fue interpuesta en los estrados judiciales de Londres.

El magnante amasó su fortuna por medio de empresas comerciales y es fundador de la compañía Capital Group, una entidad de desarrollo inmobiliario. También es propietario de Aman Resorts, un grupo de hoteles de lujo presente en 20 países del mundo.

Por su parte, se estima que Naomi Campbell ganó 60 millones de dólares en casi 30 años de carrera como modelo de pasarela y publicitaria, siendo una de las maniquíes más exitosas, que pertenece a la generación de oro del modelaje.

Durante los cinco años que el ruso y la británica fueron pareja se los veía muy bien en muchos eventos sociales y empresariales. Llegaban tomados de la mano, posaban para las cámaras, se besaban y se hacían cariños frente al público, cuenta Caracol.



También disfrutaban de la buena vida. Acudían a los lugares más exclusivos del mundo, desde la Riviera Francesa, hasta las playas de Tailandia, demostrando que les encantaba el lujo. Además de pasar parte de sus vacaciones en la mansión del ruso en Turquía. También eran asiduos de los eventos de moda en París, Milán, Londres y Nueva York, además de los prestigiosos festivales internacionales de cine.

Pocos se imaginarían de que la pareja termine así su relación sentimental, y más aún que se separen tan mal y que ahora estén en juicio.

Su vida en un libro

Recientemente se presentó en Inglaterra una reedición aumentada del libro Naomi, a cargo de la editorial Teaschen, de 910 páginas. En esta obra la modelo escribe algunos capítulos, en los que cuenta en primera persona cómo fue su vida de niña y adolescente. Cómo triunfó en las pasarelas internacionales, su lucha contra el racismo y hasta habla de su mal carácter, que no lo justifica pero que explica porqué a veces se sale de sus casillas, cuenta el diario ABC.

La obra incluye fotos de la modelo desfilando, en campañas publicitarias, con los más afamados diseñadores de moda, con sus colegas de pasarela y en algunas de las fiestas a las que acudía.

Naomi Campbell cuenta cómo fue descubierta. Dice que nunca se imaginó ser modelo, cuando era niña quería ser actriz y bailarina. En 1985 estaba con unas amigas en un parque de Londres, cuando pasó Belth Boldt, de la agencia Synchro, la vió, se le acercó y le preguntó si quería trabajar en el modelaje.

"Era difícil que Noami pase desapercibida. Tenía 15 años, medía 1,78 m y poseía una escultural figura", cuenta la agente de modelos. La morena aceptó y no solo cambió su vida, sino también la historia del modelaje, pues fue la primera afrodescendiente en aparecer en la portada en la edición francesa de la revista Vogue y en otras publicaciones, que hasta antes de ella se negaban a poner en sus tapas a modelos de origen afro.



Campbell se convirtió en una superestrella de las pasarelas, en una diva que se daba el lujo de escoger los desfiles y campañas que iba hacer, con sus condiciones de producción. Cobraba caro y hasta seleccionaba a quienes la iban a acompañar en los eventos de moda.

Problemas con la justicia

En su libro Naomi reconoce que tiene mal carácter. Dice que en parte ello se debe a que tuvo que luchar para abrirse camino en las pasarelas, que no fue fácil ya que muchas veces fue rechazada por el color de su piel, que algunos diseñadores, fotógrafos y productores no la querían.

Explica que tuvo que ser fuerte y hasta dura para imponerse, por ello algunas veces las personas creían que era torpe, pero lo que estaba haciendo era defender sus derechos y los de su raza. Sobre si se considera bonita, una vez dijo "no creo que naciera bella, simplemente nací".

Sin embargo, en siete ocasiones fue acusada de violencia y hasta llegó a los estrados judiciales. En 2000 una de sus asistentes la acusó de golpearla con un teléfono en Canadá, por lo que la modelo tuvo que indemnizarla. 

En 2005, supuestamente abofeteó y le golpeó la cabeza a una de sus empleadas, fueron a juicio y llegaron a un acuerdo. El mismo año, una actriz italiana la demandó por agredirla físicamente ocasionándole un sangrado, en un hotel de Roma, también arreglaron monetariamente el incidente.

En Nueva York, Campbell fue arrestada en 2006 ante la denuncia de su ama de llaves por haberla golpeado con su celular y ocasionarle una herida en la cabeza. La modelo tuvo que realizar como pena trabajos comunitarios. El mismo año, pero en Londres, tuvo similar incidente, al ser acusada de agredir a su asistente, por lo que debió pagar una fianza para quedar en libertad.

En 2007, también en la capital británica, la modelo se declaró culpable de agredir a su asistente, por lo que la tuvo que indemnizar, cumplir cinco días servicio comunitario y asistir a un curso de dos días de manejo de la ira. En 2008 fue detenida en el aeropuerto de Londres por golpear a un policía, después de que una de sus maletas se perdiera. La compañía British Airways le prohibió volar en sus aviones en todas sus rutas internacionales.