Escucha esta nota aquí

La cuarentena cambió sus rutinas. De tener mucho trabajo, abundantes solicitudes de sesiones y coberturas de acontecimientos sociales, pasaron a nada. Ya no las llamaban para pedirles trabajos, la gente se encerró en sus casas y suspendieron todos los eventos festivos. Las fotógrafas Tatiana Suárez, de Warnes, Jenny Barba, de Santa Cruz de la Sierra, y Carol Soto, de La Guardia se vieron acorraladas laboralmente por el Covid-19, se quedaron prácticamente sin trabajo.

"Dios me dio dos manos e inteligencia para trabajar, y no me quedé con los brazos cruzados. Este virus no me iba a derrotar. Me puse a pensar qué podía hacer en fotografía, sin tener que salir a la calle. Consulté a dos colegas y nos enteramos de la técnica de retratos Overly Siderwalk, que estaba teniendo éxito en México, Argentina, Colombia y Perú. Y dijimos, así vamos a trabajar", comentó la warneña.



Contactaron  a las mexicanas Mila Wells y Massiel Machuca, poseedores de esta licencia fotográfica, adquirieron los derechos para Bolivia y se pusieron a trabajar de inmediato.

Enviaron mensajes a sus clientes contándoles que tenían esta novedad fotográfica. Casi de inmediato, empezaron a recibir pedidos de trabajo. Una, en su estudio en Warnes, otra en la ciudad capital y la tercera en La Guardia.

¿De qué se trata esta técnica?

Se llama Overly Sidewalk. Los padres de los chicos le toman fotos con celular sobre un fondo neutro. Las envían por Whatsapp o correo electrónico. La fotógrafa ya tiene listo un diseño elaborado sobre la base de un piso de cemento, asfalto o madera. Las temáticas de naturaleza, cuentos infantiles y otros escenarios de ensueño, dibujados con tizas de colores, se convierten en un fondo mágico para las gráficas.

Fusionan el diseño con la foto del niño y se tiene un hermoso retrato. Ni la fotógrafa salió de su estudio, ni los pequeños modelos de su casa. Todo se hizo gracias a la creatividad y talento de estas mujeres trabajadoras, y de los recursos que ofrece la tecnología.