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El Covid-19 no es el único ni el primer virus que causa alarma y estremece al mundo. Hace 35 años, el Síndrome de Insuficiencia Adquirida (Sida) sacudió a la opinión pública cuando desde París se daba un informe de que el famoso actor y galán estadounidense Rock Hudson había sido hospitalizado luego de que se desmayara en la puerta de un hotel, y que una vez atendido por médicos y realizado estudios, le diagnosticaron VIH severo.

Era fines de julio de 1985, aún se conocía poco de la enfermedad. Solo se sabía que era letal, que destruía el sistema inmunológico y afectaba a algunos órganos del cuerpo. Despectivamente se la llamaba la 'peste rosa', porque mayormente los portadores eran homosexuales.

Y ahí estaba el escándalo. Rock Hudson era una de las mayores estrellas de Hollywood que conseguía en ganancias millones de dólares. Una persona que generaba atracción entre el público femenino y que se anuncie que tenía Sida, era un golpe a la industria del entretenimiento, que además promovía la imagen del hombre viril, galán y seductor.

Y es que aunque existían rumores de que el actor era gay, no estaba confirmado hasta que él admitió su preferencia sexual. Muchos medios de comunicación social publicaron que se confirmaba lo que ellos consideraban un 'secreto a gritos'. 

La noticia tenía otro alcance alarmante, que iba más allá de la vida privada del galán de Hollywood, y era que el VIH estaba latente en todo el mundo, que atacaba a ricos y a pobres, que no tenía cura y que los infectados tenían poco tiempo de vida.

Los prejuicios y discriminación hacia los homosexuales aumentaron notablemente. La gente empezó a tener pánico a la 'peste rosa'. Muchos no aceptaban compartir un ómnibus o un ambiente cerrado con ellos, pues creían que el contagio podía venir del aire o al rozar la piel.

Las peluquerías tuvieron que despedir a muchos estilistas que eran homosexuales, pues sus clientes se negaban a que los atiendan, pensando de que podrían ser portadores del VIH. Lo mismo pasó en los restaurantes, los hoteles, en las tiendas y en muchos lugares en los que sus trabajadores gays tuvieron que dejar sus trabajos.

Las fotos de Rock Hudson publicadas en los más importantes diarios del mundo impactaron y causaron terror. Se veía a un hombre extremadamente delgado, demacrado, con manchas en su rostro y brazos y con dificultad para mantenerse en pie. 

La pandemia del Sida estaba en Europa,Asia, África y en las Américas y cada vez se reportaban más casos de contagios. Siempre se dijo que la infección venía por tener relaciones sexuales directas, por compartir una misma jeringa de inyección o por transfusión de sangre contaminada.

Eso pasó hace 35 años. Mucho ha cambiado, y aunque todavía no existe una vacuna contra el Sida, los tratamientos médicos han avanzado, una persona infectada que lleva una vida sana y que toma diariamente sus remedios retrovirales tiene una esperanza de vida alta.

Los prejucios hacia los enfermos de Sida también han disminuido, aunque no han desaparecido. En Bolivia existe una ley nacional que cuida a esas personas, les brinda tratamiento y remedios gratuitos, se protege su identidad y no pueden perder su trabajo por ser portador de VIH.

Quién era Rock Hudson

Su verdadero nombre era Roy Harold Scherer Jr. Nació el 17 de noviembre de 1925 en Illinois, EEUU, y falleció 59 años después en California. Participó en la II Guerra Mundial, después fue camionero y taxista cuando un productor de Hollywood lo descubrió.

Era imposible que pase desapercibido. Medía 1,88 m, era atlético, guapo y de modales refinados. Firmó un contrato con los Estudios Universal, que lo prepararon con clases de actuación, baile, canto, esgrima y equitación.



A principios de los 50 participó en varias películas y su popularidad empezó a subir. Trabajó con los grandes actores del momento y los mejores directores. Su gran éxito llegó en 1956, cuando compartió roles estelares con Elizabeth Taylor y James Dean en la película Gigantes, un gran éxito de taquilla y nominada a un premio Óscar.

Su popularidad llegó a la cima. Rock Hudson era uno de los 10 actores más rentables de Hollywood, todos los filmes en los que participaba eran exitosos. También se convirtió en un galán, las mujeres soñaban con él y su presencia causaba revuelo a donde quiera que vaya.

Era un actor de primera línea y adulado por los productores. Sin embargo algo llamaba la atención en él. A pesar de ser guapo y joven, no se le conocía novia, algo raro en aquella época.



Los estudios le inventaron romances y hasta lo casaron en 1956 con la secretaria Phyllis Gates, con quien estuvo unido por tres años. Después ella confesaría que le pagaron para que sea la esposa de Hudson.

Los rumores de su homosexualidad eran grandes. Él nunca hablaba de su vida privada, menos de su preferencia sexual. 

A fines de julio de 1985 fue invitado a París a un evento de su amiga Doris Day. A pesar de que sus médicos le recomendaron que no vaya, pues él se encontraba débil, igual fue. Quería ir al Instituto Pasteur, donde tenían avanzados los estudios sobre la cura del Sida.

En la puerta del hotel parisino se desmayó, fue llevado a un hospital y se desveló la verdad, publicada en todos los diarios del mundo. Él lo admitió.



Dijo que si la noticia de su enfermedad servía para que la gente tome conciencia, se sentía satisfecho.

Hudson murió el 2 de octubre de 1985, en su casa de Bervely Hills, California, por complicaciones del VIH.