Escucha esta nota aquí

Comerlos directamente es una delicia, ya sea frente a la televisión, leyendo un libro, acompañando una conversación o solo por darle gusto al paladar. Los frutos secos recientemente han sido revalorizados por sus características nutritivas y medicinales.

También se los puede consumir con ensaladas, como ingrediente de tortas y dulces, o como aperitivo con algunos tragos.



Los frutos secos contienen menos del 50% de agua, son alimentos energéticos, ricos en grasas, en proteínas, así como como en oligoelementos. Tienen vitamina B, C y E, además de los minerales fósforo, magnesio, cobre, hierro, selenio, zinc y calcio.

Forman parte de los ingredientes de la medicina preventiva, pues sus propiedades nutritivas actúan como defensores del sistema inmunológico, evitando la llegada de enfermedades, explicó la nutricionista Fernanda Edith Miranda. 

También son elementos alimenticios de primera para la gente que es vegetariana, vegana o intolerante a la lactosa. Su alta densidad de vitamina C algunas veces reemplaza en el menú a los lácteos y son ricos en fibras.

Igualmente se los incluye en la dieta a los deportistas, pues además de tener muchas calorías ayudan a fortalecer los huesos y las articulaciones.

¿Cuáles son los frutos secos?

* Almendras

* Avellanas

* Maní

* Castañas

* Nueces

* Pistachos

* Semillas de calabaza

* Semillas de girasol

* Castañas

* Uvas pasas

No se debe confundir los frutos secos con las frutas deshidratadas. De estos segundos se aprovecha solo la semilla.

Los frutos secos ayudan a disminuir los niveles de colesterol, los triglicéridos, bajan la coagulación de la sangre y mejoran los vasos sanguíneos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) los incluye en las dietas saludables, según informa el portal de alimentos Alimente.

También integran la lista de alimentos en las dietas para bajar de peso, ya sea por estética o por salud.