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El sueño de que su país esté completamente libre del Covid 19 se hace realidad en Islas Cook, un pequeño Estado situado en Oceanía, que forma parte de la Polinesia y que está ubicado entre Nueva Zelanda y Australia. Este paraíso tropical, con playas de arenas blancas, mar cristalino y miles de palmeras, consiguió blindarse del virus gracias a que sus autoridades tomaron una medida drástica, prohibieron el ingreso a su territorio a extranjeros, desde que empezó la pandemia.

El resultado es ese, no tienen coronavirus en su territorio, nunca lo tuvieron y a sus nacionales que llegaban del exterior les hacían la prueba para detectar el virus, y luego los sometían a un confinamiento, solo por precaución.

Para las Islas Cook fue difícil esa decisión, la de aislarse del mundo, tomando en cuenta de que la mayor parte de sus ingresos económicos vienen del turismo, que se paralizó totalmente por la pandemia. Durante más de seis meses nadie entraba ni salía de las islas. Los aviones y barcos que los abastecían de alimentos, medicinas y otros bienes de consumo esenciales dejaban su mercadería y se iban. Sus tripulantes estaban prohibidos de bajar a tierra, lo mismo que los pobladores no podían tener contacto con extraños.



Estuvieron en contacto permanente con las autoridades de Nueva Zelanda, país del que son Estado Libre Asociado, con quienes se informaban de lo que pasaba en el mundo. Recibían indicaciones de como actuar en caso de que el virus los ataque, pero no fue necesario activar ninguna emergencia, pues el Covid 19 no llegó.

Las Islas Cook están habitadas por 18.000 personas, es un archipiélago que está integrado por 15 islas, Su capital es Avarua y tienen un primer ministro, John Bryan, elegido por votación popular. Cuentan con 22 médicos, 110 enfermeros, dos respiradores mecánicos y un hospital, a donde no ha llegado ni un infectado.

Sus hermosas playas de arena blanca, su mar cristalino y tranquilo, apto para practicar deportes náuticos, sus montañas verdes, su clima tropical y su gente alegre y amable, hacen de este sitio un paraíso turístico, que era visitado por miles de personas, y que en 2020 no lo hicieron, pues las Islas Cook se cerraron al mundo, informa el diario El País.



La Organización Mundial de la Salud OMS declaró a este país libre de coronavirus y lo puso como ejemplo de como se contiene a un virus. Destacó el trabajo que realizaron sus autoridades sanitarias junto con la población, que se sacrificó para no permitir que les llegue el Covid 19.

Con el rebrote mundial del coronavirus Islas Cook volvieron a subir su bandera de alerta, no permiten la llegada de extranjeros, solo a los neozelandeses que acudan con su certificado de negativo del virus, con una visita determinada, a quienes le dan solo unos días de permanencia.

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