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Hay famosas que esperan unos cuantos días para mostrar que el embarazo no les mueve un pelo y otras que promueven la aceptación de los cambios físicos y reconocen lo "caóticamente" maravilloso que es convertirse en madre. Katy Perry, de 35 años, resultó del segundo equipo y su revelación fue realmente inspiradora.

Mientras el domingo en la noche sus colegas de la música lucían sus mejores galas en los Premios MTV, a Katy le tocó pasar su cuarta noche con la pequeña Daisy Dove en brazos. Al parecer, en uno de sus momentos de descanso, se fue al baño y posó en ropa interior frente al espejo. 

En la imagen muestra sin pena su pancita de embarazo hinchada y que la lencería sensual ahora fue reemplazada por un calzón extragrande con faja y un sostén de lactancia. Además, atribuye con humor su maquillaje y peinado a: "agotamiento". Bien por Katy, no necesita nada glamuroso para verse hermosa.

El jueves Orlando Bloom (43), el feliz padre de Daisy Dove y pareja de Katy desde hace cuatro años,  informó del nacimiento de su hija con una postal en blanco y negro en la que ambos sostienen la mano de su pequeña. 

"Estamos flotando de amor y agradecimiento por la llegada sana y saludable de nuestra hija", escribió en un comunicado que compartió en Instagram Unicef, entidad de la que ambos artistas son embajadores.