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Se adapta, pero no renuncia a su esencia. La Bienal Infanto Juvenil retorna nuevamente con su mirada constructiva ante los problemas sociales. En tiempo de cuarentena, intercambia las aulas escolares por los hogares para alentar la voz de los menores. Este año, apunta a la violencia intrafamiliar como temática principal.

Nueve concursos componen la convocatoria de la Bienal. Dibujo y pintura, composición poética, ensayos literarios, declamación virtual, creación de cuentos, historietas y fotografía, forman parte de la diversidad expresiva que propone la organización. Este año se agregan dos nuevas categorías, videos y canto y música.

Rosmery Égüez, coordinadora general de la Bienal Infanto Juvenil, comenta otra de las novedades que se implementa este año. La virtualidad que envuelve a todos también afecta a los concursos. En esta edición, la participación estará abierta a niños y jóvenes de todo el país.

La cuarentena recluyó a los menores en sus casas y transformó completamente su entorno. Desde la suspensión de las clases presenciales, las familias han buscado cómo adaptarse a la educación virtual. 

Égüez observa que “la falta de un sistema educativo amigable agrega más tensión a la relación de familia. La falta de recursos tecnológicos o la inadecuada conectividad implican un foco de disputa en el seno de la familia”.

Como Fundación SEPA, organizadora de la Bienal, han realizado asesoramientos y tutoriales destinados a los padres de familia para guiarlos en esta nueva etapa de formación que involucra a sus hijos. Desde la institución, muestras su preocupación por el rezago educativo que afecta a muchos infantes.

Égüez señala que la temática asumida para la Bienal apunta a una mirada íntima a la realidad familiar. En estos meses de confinamiento “el índice de violencia en el seno de la familia es incontenible. Las autoridades están centradas en la atención urgente del coronavirus y nos corresponde a todos levantar la voz ante las situaciones de violencia, agresiones y violaciones que se viven dentro de los hogares”. La afirmación revela una cruda realidad que permanece silenciosa.

El aislamiento incrementa el estrés de los niños, “provoca situaciones de conflicto que los padres no saben como resolverlas” agrega la responsable de la Bienal Infanto Juvenil. Incluso, profundiza en el análisis, “el ejercicio de la autoridad y la disciplina implica, en muchos casos, la imposición paterna con violencia”.

La orientación familiar que asume la Bienal busca el encuentro entre padres e hijos para compartir un momento de esparcimiento a través del arte, concluye Rosmery Égüez.

La Bienal Infanto Juvenil responde a una política municipal que impulsa y materializa la fundación SEPA. Junto a más de 40 instituciones, conforman una alianza estratégica centrada en la formación y atención de los jóvenes.

Para acceder a la convocatoria, puede ingresar en las redes sociales de la Bienal Infanto Juvenil o en el link.