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No solo las personas se pueden sentir afectadas por la cuarentena, las mascotas también viven y sienten los efectos del confinamiento. Profesionales chilenos confirman, en el medio La Tercera, que el cambio en la rutina de perros y gatos a causa del nuevo coronavirus puede provocar alteraciones en su comportamiento.

Erick Lucero, director de la Asociación de Etología Clínica Veterinaria de Chile, advierte que las mascotas, especialmente los perros que son los más sociables, se acostumbran a estar en un grupo y extrañan sus antiguas rutinas.

Recomienda que, para esta temporada, tengan a su disposición juguetes con los que puedan jugar solos. Así, cuando se levante la cuarentena y las personas vuelvan a sus rutinas normales, la mascota no sufra ansiedad porque se siente solo. “Es una manera de prepararlos, de anticiparse a la separación. El perro es muy social, es parte de un grupo social. Si el hábito es estar en grupo y de pronto se siente solo, puede que desarrolle problemas de ansiedad”, indica Lucero.

Al contrario, si el perro no está acostumbrado a estar rodeado de muchas personas y ahora se encuentra en casa con toda la familia, es probable que la mascota se sienta estresada y hasta irritable.

Los paseos

Una de las recomendaciones básicas para los paseos esporádicos de las mascotas es limpiar sus patitas con la misma rigurosidad que la que se limpian los zapatos de sus amos. Sin embargo, “El alcohol gel, igual que el alcohol, irrita la patas de los perros. Lo mejor es lavar con agua y jabón o shampoo para perros y secar la zona, con una toalla, papel absorbente o secador de pelo si es que el animal tiene mucho pelo en las patas”, expresa el profesional. 

Luego de la limpieza, recomienda aplicar una película de algún producto hidratante especial para perros, en los cojinetes de las patas, en caso de no contar con este producto, se puede utilizar vaselina sólida para humectarlos.


De igual manera, los accesorios, como el collar y la correa, se deben desinfectar, estos sí con cloro. 

En los paseos mencionados, el distanciamiento social aplica también a los animales para que sean transmisores del virus.

“Dejar a los perros sueltos para que corran en lugares por los que habitualmente pasan auto puede ser riesgoso, porque se pueden acostumbrar y representar un peligro para ellos cuando ya se vuelva a la normalidad”, advierte Erick Lucero.

Limpieza de la casa

El hábito de la desinfección del suelo y las superficies al interior y al exterior de las casas con soluciones como el cloro o la lavandina, puede afectar a los animales, pues resulta tóxico e irritante para ellos.

“Los productos desinfectantes pueden generar daño en las mascotas si tienen contacto directo. Al igual que los niños, hay que preocuparse de utilizarlos cuando niños y mascotas no estén presentes, esperar a que se seque la superficie, luego ventilar hasta que no quede olor al desinfectante y permitir que ingresen a esa habitación”, dice Lucero.

Para identificar una posible irritación advierte que si el contacto con la superficie fue a través de las patas, mostrarán molestia al pisar o se lamerán la zona con mayor frecuencia. Si el daño fue respiratorio, pueden presentar irritación, estornudos, tos, conjuntivitis o rinitis leve. En ese caso, consultar con el veterinario de confianza. 

No barbijos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) han asegurado que al día de hoy no existen evidencias científicas de que las mascotas puedan padecer o transmitir el virus, por lo cual la Real Sociedad Canina de España considera que ponerle barbijos a los perros "no tiene ningún beneficio" para los animales sino más bien al contrario, ya que puede estresarlos.