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La vida del futbolista argentino Lionel Messi cambió luego de dejar Barcelona. Llegó a París donde fue recibido como una celebridad y el salvador del club París Saint Germain (PSG). Se alojó junto a su esposa, sus tres hijos y el personal que siempre lo acompaña, que no son menos de cinco personas, en el hotel Le Royal Monceau, un verdadero palacio, cerca a los Campos Elíseos y al Arco del Triunfo en la capital francesa. Sin embargo, ya quieren tener su casa propia para gozar de más privacidad y disfrutar del calor que solo una vivienda familiar brinda.

Se pusieron a buscar una casa. Contrataron los servicios de una empresa inmobiliaria parisina para que los ayude. La encargada de ello es la esposa de Lio, Antonella Roccuzzo, porque es más exigente y tiene el tiempo necesario. Ya visitó varios inmuebles, de los cuales solo le gustaron cuatro.




Los barrios a los que ha ido en la Ciudad Luz están Neuilly-sur-Seine, Chatou, Bougival y Le Vésinet. Todo ellos tienen en común que son elegantes, seguros y allí viven empresarios y gente famosa, entre ellos sus compañeros del PSG, como Neymar Jr. que es con quien Messi comparte más tiempo, dentro y fuera de los entrenamientos.

Les han comentado que los requisitos que los Messi piden para su casa son difíciles de encontrar, pero no imposible, como una piscina techada, gimnasio, amplio jardín, cinco dormitorios, uno estilo suite, una cocina y comedor grandes, sala de juego y de TV. Además de que quieren que tenga vista al río Sena, que esté en la zona donde entrena Messi y que tenga seguridad y privacidad. 



Antonella contó que había visto una hermosa y amplia vivienda, situada a orillas del Sena, cerca del sitio donde se entrena Lio, con jardín grande, por lo que decidió alquilarla. Cuando los dueños del inmueble se enteraron para quién era, le subió el precios al alquiler, por lo que se disolvió el trato.

La esposa del futbolista explicó que es exigente con la casa porque ahí vivirá con su familia por lo menos dos años. Dijo que no buscan lujos ni extravagancias, solo que Messi necesita un lugar donde hacer ejercicios y nadar en cualquier época del año. Que cuando llega de entrenar precisa descansar y que se merece todas las comodidades que tenían en Barcelona y que disfrutan en Rosario.



Mientras tanto pagan mil dólares por día, por cada una de las habitaciones que ocupan en el hotel. Disfrutan de todos los sitios que tiene el Le Royal Monceau, que está situado en una de las zonas más elegantes de París y cercana a los lugares históricos y centros comerciales, que visitan seguido Antonella Roccuzzo con sus hijos Thiago (8), Mateo (6) y Ciro (3) Messi.



Los mayores están asistiendo a un colegio internacional, donde las clases son impartidas en español, inglés y francés. Están en edad escolar y no podían dejar de asistir a la escuela. El más pequeño se queda con su madre y la acompaña en todas las cosas que hace, desde ir de compras y ahora ver casas para alquilar.

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