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“Más cerca del cielo que del hombre”, así describió una turista alemana su visita al Salar de Uyuni. Fue por 1998. La apariencia desértica de una casi infinita explanada de sal reposa tranquila. Desde hace más de un mes y debido a la emergencia sanitaria, los turistas no recorren sus maravillosos escenarios naturales ni se entretienen para sacarse fotos con esas ilusiones ópticas que solo la blanca superficie reflectante permite. El salar descansa.

Los operadores turísticos que organizan los viajes por el interior del Salar de Uyuni lucen preocupados. La falta de turismo ahoga al sector en una crisis sin precedentes. Es momento de reinventarse para poder subsistir. No es fácil, tampoco es imposible.

Roberto de Urioste, responsable de Extreme Fun Travel, conoce los secretos del salar. Son muchos años acompañando visitantes que se acercan para conocer el desierto de sal más grande del mundo. Estima que unas 300.000 personas ingresan anualmente para ‘navegar’ en esa inmensidad que provoca la sensación de libertad. Además, está catalogado como una de las mayores reservas mundiales de litio. 


Extreme Fun Travel organiza visitas virtuales al Salar de Uyuni para que todos puedan conocer y disfrutar su valor. La guía experimental que ofrece de Urioste permite sentir la vivencia en primera persona. Un viaje que recorre el Salar de Uyuni en los diferentes momentos del año, disfrutando las diversas etapas del día y conociendo las actividades que se desarrollan en su interior. La charla está acompañada por fotos y videos para conocer el valor geológico, la historia y la riqueza cultural que albergan los comunarios de Colchani expresadas en sus artesanías de sal.

Las visitas virtuales forman parte de las iniciativas que han asumido diversos operadores de turismo para sostener el sector. Tanto en Santa Cruz como en Uyuni, se ofrecen llamativos destinos para disfrutar desde casa. Basta con ingresar a la página de Facebook de Extreme Fun Travel o de Natura Tours y contratar una visita guiada para introducirse en un enriquecedor paseo.

Roberto de Urioste remarca la idea de sostener el sector con estas iniciativas. Por el momento, las visitas están pensadas para público boliviano, aunque se trabaja intensamente para generar más alternativas que puedan abrir el mercado al exterior. Las presentaciones, ya sean individuales (Bs 70) o grupales (Bs 25) permiten vivir la experiencia en primera persona y conversar con el guía para conocer más en profundidad el salar. De Urioste destaca que los montos cancelados serán descontados en una futura visita física al salar, un incentivo que se añada a los descuentos que tres hoteles asociados a la iniciativa también ofertan.