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El coronavirus no da tregua. Aunque en muchos lugares del mundo el número de contagiados baja y la cuarentena se flexibiliza, en otros sitios surgen los rebrotes, que no solo traen más infectados, sino pacientes que regresan a los hospitales porque se volvieron a enfermar. El mundo sigue en alerta máxima, aún no hay una vacuna y la forma de evitar la infección es siguiendo las normas de bioseguridad y fortaleciendo el cuerpo, dice la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El jefe de emergencias de la OMS, Michael Ryan, expresó que, según sus estudios, uno de cada 10 personas del mundo posiblemente ya se infectó de coronavirus, lo que deja a la gran mayoría de la población todavía vulnerable a contraer el Covid-19. Estas cifras varían según el continente, el país y de si se vive en zonas urbanas o rurales, pero igual es muy preocupante, informa el portal EuroNews.

La OMS cree que los contagiados son más de los que reporta la Universidad Johns Hopkins, especializada en estadísticas del coronavirus y que informa que actualmente hay 35 millones de contagiados en todo el planeta y ya se pasó el millón de fallecidos.

Comentó que Europa era un continente donde se pensaba que la batalla con el coronavirus se la estaba ganando, pues los casos de contagiados habían bajado notablemente. Sin embargo, se cometieron varios errores, como flexibilizar demasiado la cuarentena, permitir que la gente vaya a locales públicos, que no haya control en las playas y sitios de esparcimiento. Esa mala administración de la emergencia sanitaria tuvo un resultado desastroso, los rebrotes del virus.



Se cita como mal ejemplo a España, Francia y  Reino Unido, cuyas grandes ciudades están volviendo al confinamiento, pues allí hubo demasiados y peligrosos rebrotes. Madrid ya está en cuarentena y seguramente París y Londres harán lo mismo para detener el avance del virus.

Explicó que muchas personas no siguen las normas de bioseguridad, no se cuidan y después aparecen contagiadas. Dijo que en las grandes ciudades europeas y estadounidenses se ve en las calle a personas sin barbijo, sin respetar el distanciamiento social, saludando con contactos del cuerpo, es decir, todo lo que no se debe hacer.

En Bolivia

Para el médico Luis Ramiro Justiniano, en Bolivia las limitaciones económicas, el sistema sanitario muy pobre, las estructuras sociales que dificultan el trabajo médico y la situación política influyeron para que no se haya realizado un trabajo exitoso de lucha contra el coronavirus.

Dice que aunque las cifras de infectados están bajando, el peligro sigue latente, porque el virus no ha sido eliminado. Está en las superficies de los objetos, en el aire cuando un contagiado estornuda, habla o bosteza, y más aún si no se protege y saluda con la mano.

La gente siguió las normas de seguridad durante varios meses, pero ahora con la flexibilización de la cuarentena dejó de seguirlas. No entienden que es ahora cuando debe haber más cuidado, porque las calles de las ciudades están llenas de personas, porque utilizan transporte público y asisten a lugares donde hay aglomeraciones. Por ello se debe seguir teniendo mucho cuidado con el virus.



Preocupante

Un estudio publicado por la Universidad de Filadelfia, EEUU, establece que uno de cada 10 pacientes que fueron dados de alta por coronavirus, regresa al hospital, por lo menos una semana después, debido a que volvió a tener los síntomas de esta enfermedad viral, entre ellos pulso lento y fiebre.

Y este regreso al hospital se debe principalmente a que el paciente no se cuidó adecuadamente. No cumplió una dieta basada en verduras, frutas, pescado, hígado, lácteos y abundante agua. Muchos no siguieron los ejercicios para fortalecer el sistema respiratorio y con seguridad que no continuaron con el tratamiento médico prescrito.

Ello lleva a que haya recaída, que regresen los síntomas y tenga que ir al hospital, en muchos casos volviendo al tratamiento inicial, explica el portal ConSalud. 

Los médicos deben tener una buena conversación con los pacientes antes de darles de alta, explicándole exactamente cómo debe seguir su tratamiento de recuperación en su casa, para evitar regresar a las salas hospitalarias, recomienda un estudio de la Universidad de Pensilvania.