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Cuando los conquistadores españoles llegaron a lo que hoy es el Oriente boliviano, en la segunda mitad del siglo XVI, se toparon con que en esta tierras se consumían muchos vegetales y carnes de los animales del monte. Formaba parte de la alimentación principalmente la yuca, el maíz y el urucú para darle más sabor y color a la comida, además de la fauna que se cazaba, como urinas, tatús, también pescados y hasta tortugas, además de cierto tipo de aves.

Los nativos consumían también frutas, como guayaba, papaya, piña, chirimoya, algunas hojas nuevas de árboles y raíces, con lo que complementaban su dieta. Y al ser esta región húmeda casi no tenían problema con el agua, porque la encontraban en abundancia en los ríos, en los pauros y en las lagunas, informa el portal La brújula viajera.

Luego de que los españoles regresaron a lo que hoy es el departamento de Santa Cruz, algunos lo hicieron con sus familias, además que trajeron semillas de alimentos vegetales y animales de corral para reproducir y criar.



Llegó el arroz, el plátano, la cebolla y la caña de azúcar. Igual gallinas, patos, vacas, cerdos, caballos y ovejas, que se reprodujeron rápidamente porque encontraron una tierra fértil apta para la agropecuaria.

Los colonos casi de inmediato mezclaron los ingredientes traídos de España con los que encontraron acá, y así nació la gastronomía cruceña. Ahí está el locro con arroz, plátano, yuca, charque o tiras de hueso y carne, los majaos batidos y tostados, de carne, gallina o pato.

Y para sazonar la comida la sal que encontraban en algunos sitios cercanos, aribibis y urucú, junto al comino, la pimienta y el palillo, hacían más ricos los platos que consumían los conquistadores y sus familias, además de los nativos que aprendieron a cocinar con los nuevos ingredientes e higiene.

Después encontraron en los bosques el cacao, que luego de secar y moler sus semillas se convierte en el rico chocolate, que preparado con leche, se empieza a tomar en el desayuno y a la media tarde, con los sabrosos horneados elaborados con harina de maíz y arroz, con harto queso. 



También el café fue traído a América por los españoles, que a su vez lo habían heredado de los árabes que estuvieron medio siglo en sus tierras y se lo dejaron como herencia. Adaptado a estas tierras y cultivado a gran escala, endulzado con azúcar morena de las moliendas cambas, y acompañado por los horneados típicos, dio lugar al tradicional café de la siesta a la media tarde.

De acá y de allá

Son muchos los ingredientes culinarios y frutas con los que América ha contribuido a la gastronomía mundial. El maíz, la yuca, el urucú, el tomate, el pimentón, la papa, el ají, el chocolate, la palta, el frejol.

En cuanto a frutas hay una gran diversidad, como la papaya, la piña, la chirimoya, la guayaba, el achachairú, la frutilla, la tuna, la vainilla, entre otras, especifica el sector Mundo de BBC News.

Una vez un chef europeo dijo en un programa de gastronomía en CNN es español: "¿qué hubiese sido de las pastas italianas sin la salsa de tomate que llegaron de las Américas?"



Los sabores del continente americano, incluido el departamento de Santa Cruz, en Bolivia, son mestizos e híbridos, es la mezcla de los ingredientes nativos con los que trajeron los españoles, que ellos también recibieron de otras partes, de Asia y África. En parte ahí radica el buen gusto de la comida camba, en que tiene un poquito de acá y otro de allá, comentó el chef Javeir Libera, especialista en comida típica.