Escucha esta nota aquí

Las labores del hogar se plantean como un castigo aburrido que recae en alguien de la familia. Con frecuencia, la mujer debe encargarse de la limpieza de la casa y de otras acciones. Ahora que todos permanecen en el hogar, estas tareas pueden distribuirse entre todos los integrantes. Si además se dispone como concurso o juego, será una dinámica entretenida.

Mariano Cabrera Lanfranconi, especialista en Marketing Digital y Tecnología, considera que la gamificación permite convertir las rutinas en actividades divertidas. “La gamificación consiste en dotar de aspectos lúdicos a diferentes tareas o situaciones que afrontamos. En contextos empresariales y escolares se ha convertido en una práctica habitual. También se puede aplicar al hogar. Por un lado, redistribuye las tareas del domésticas de manera equitativa; por otra, convierte estas labores en una especie de competencia o concursos cuando se presenta como una forma lúdica, que no suene a tarea”, explica Cabrera.

Asumir las tareas del hogar bajo una forma de gamificación permite asignar puntos a cada una de las labores cumplidas. Los puntos permitirán obtener un premio al ganador, según la realidad de cada hogar. Cabrera sugiere que los premios pueden establecerse “entre todos, como una forma de acuerdo. El ganador puede elegir la película que se verá en familia, o ganar una porción extra de postre. También, recomienda el profesional, puede asignarse un monto de dinero y educar a los menores en la cultura del ahorro.

La sicóloga clínica Carmen Gloria Palomo valora que, especialmente en estos momentos, “se debe replantear la sobrecarga de tareas que recae en una persona”. Palomo está especializada en terapia de familia y parejas. Resalta que “el hogar es una pequeña sociedad que se constituye en el centro de actividades y acciones de todo el núcleo familiar. Dependiendo del número de personas y las edades de los integrantes, se deben organizar las actividades”.

Al igual que Cabrera, la sicóloga cruceña enfatiza el valor de los juegos como mecanismo para “crear un clima emocional y afectivo” en el hogar. “Es importante contribuir con las diversas labores, pero también con las tareas de orden emocional que consolidan la convivencia de la familia”, sentencia Palomo.

Para organizar la distribución de tareas existen aplicaciones tecnológicas de fácil acceso que involucran a todos los miembros de las familias. Sin embargo, Cabrera reconoce que no es necesario recurrir a la tecnología para poder asignar las funciones. “Se puede hacer mediante sorteo de responsabilidades y asignación de puntajes a cada labor”. Pero, si ya existen aplicaciones, "se puede echar mano de ellas", alienta.

DOMMUSS es una de las aplicaciones que permite distribuir acciones. Cuenta con un completo menú que incluye calendario, listas de tareas y de compras, notas y otras alternativas que permiten integrar a toda la familia.


OUR HOUSE, por ahora solo dispone de una versión en inglés, distribuye las tareas y otorga premios por su cumplimiento. El usuario administrador distribuye las tareas y premios según los acuerdos que se establezcan en familia.

En tiempo de cuarentena, la gamificación de la vida en casa anima a las familias a compartir momentos de convivencia más felices y organizados. Con un poco de creatividad, Cabrera considera que “podemos hacer más divertido lo que se suele ser aburrido”.